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jueves, 24 de diciembre de 2015

Feliz Navidad

Sirva este Soneto sobre la imagen de la película Natividad para felicitar  a todos y todas las Fiestas, desde aquí donde el frío invierno comienza hasta allí donde el caluroso verano hace su entrada. Ya celebres conmigo la Navidad o el Solsticio celebres con los demás - que de todo hay en la viña del Señor - es tiempo de paz, cuyo símbolo es la paloma con la rama de olivo en el pico.

Soneto Villancico de Navidad
Soneto Villancico de Navidad

¡¡¡Feliz Navidad y Próspero Año 2016 a todos, amigos y amigas!!!

La Extraordinaria Historia del Reino Prohibido

Ya a la venta en Createspace y Amazon

El Caballero Rimbowski

YA A LA VENTA la novela: La Extraordinaria Historia del Reino Prohibido a través de Createspace de Amazon.

Portada del libro La extraordinaria historia del Reino Prohibido
Portada del libro La extraordinaria historia del Reino Prohibido

Es una novela muy diferente a Dentro del Pozo pues se trata de las primeras aventuras de El Caballero Rimbowski, un personaje que promete una saga de aventuras para todos los públicos. Auinque la novela está disponible para cualquiera que le gusten las novelas de acción y aventuras del tipo de Tolkien C.S. Lewis, su público objetivo será el público jóven - del que formamos parte CASI todos, al menos en espíritu -.

En la página web: http://vicenteboadoquijano.webnode.es/ tenéis toda la información del lanzamiento. En esta entrada solo quiero introducir la historia no escrita del Caballero Rimbowski, su origen. Una historia que no se va a contar en ninguna novela y que conviene que conozcáis todos los que vais a leer esta novela (que seréis muchos).


La historia de Gnard Rimbowski comienza así:


En la aldea de Galaard los inviernos eran oscuros y fríos, las noches duraban unos tres meses y hasta que la Primavera no llegaba, el sol no amanecía. En el primer día de la primavera el pueblo entero se levantaba al alba y celebraba con grandes fiestas el amanecer trimestral.

Los campos, de dimensiones descomunales, permanecían cubiertos con un extenso y copioso manto blanco que aparecía orlado por las montañas Doradas de Larsen. A los pies de las mismas estaba el Castillo de Darkkesnard, el cual se dibujaba en las montañas, en un perfecto color negro que contrastaba con las blanquecinas praderas, con las blancas montañas.

Un joven despierto y alegre era el más satisfecho de todos, llamaba la atención por su enorme corpulencia y su trato educado y amable. Jugaba con los chicos más jóvenes levantándolos por los codos o haciendo el pino con una sola mano; de forma que era admirado por los más pequeños de la aldea.

Mientras miraba amanecer por encima de las montañas Doradas de Larsen y sobre el oscuro castillo de Darkkesnard juraba a sus padres que viajaría hacia al sur, en dirección a los Cinco Reinos para entrar en el Reino Prohibido como contaba la leyenda del Caballero Negro, que llegó a ser Águila.

  • Gnard, eso es imposible. No son más que estúpidas leyendas esas historias, y aquí nos haces mucha falta. - Le advertía su madre con gesto preocupado.

  • ¡Vamos, madre!, no puedo quedarme encerrado en estos parajes helados toda la vida...

  • Ya lo sé, hijo. Ya sé que sueñas con grandes aventuras, pero es que ni siquera eres Caballero. Y solo podrás circular libre fuera del Reino Helado si el Rey Grimeldsen te nombra y te arma como tal.

  • Soy muy bueno con la espada y, con los tiempos que corren, habrá ocasiones de demostrar al Rey de lo que soy capaz.

El amanecer produjo una gran emoción en todos los habitantes de la aldea, pasados los días comenzó el lento deshielo abriéndose el río y mostrando el Puente que unía la aldea Galaard con el castillo del Rey Grimeldsen. Los Reinos Helados eran un hermoso canto a la naturaleza cuando llegaba la Primavera.

Mapa antiguo de Los Cinco Reinos
Mapa antiguo de Los Cinco Reinos

A los pocos días de producirse las noches de sol, llegó al pueblo la noticia de que el Pirata Kirdell castigaba al castillo con vehemencia desde el “Mar de las Rocas que flotan”. Algo que solía suceder con frecuencia pues la necesidad de provisiones de estos piratas se hacían acuciantes al finalizar el invierno y con la llegada del sol, se animaban a ir en busca de provisiones a los reinos cercanos.

Sin embargo, esta vez el acoso era mayor y parecía que quisera entrar en el castillo para ocuparlo. El Rey dictó un auxilio por el que pedía soldados voluntarios de levas en sus tierras para defender el castillo oscuro. Gnard vió en ello la ocasión propicia para mostrar su habilidad con la espada y se apuntó en las levas con gran disgusto para su madre.

Gnard corrió esa mañana para apuntarse y llegó el primero, cosa que no pasó desapercibido al Oficial encargado y le dió el puesto de enlace dentro del castillo entre lanceros de las murallas y el mando del castillo. Un puesto de responsabilidad que solía salir caro pues estaba expuesto a las flechas y las piedras lanzadas desde el exterior un buen número de veces durante casi cien metros de distancia.

Cuando Gnard Rimbowski llegó al castillo por el flanco de la aldea no pudo más que abrir los ojos sorprendido por el tamaño de los muros y la altura de las torres. Le pareció una fortaleza inexpugnable hasta que vio las tropas con las que intentaba conquistarlo el Pirata Kirdell. Desde lo alto podía apreciar los movimientos de sus tropas que buscaban cercar el castillo para asediarlo. Pudo observar, con pena, la falta de espíritu de las tropas y del propio Rey en su propia defensa.

  • Con esta fortaleza inexpugnable, solo el bajo espíritu que hay en el castillo puede hacer que logren su propósito – murmuraba Gnard a quien quisiera escucharlo.

Pronto comenzó su labor - el soldado - con gran vigor y entrega, exponiéndose de forma permanente a las saetas del pirata sin que ninguna le llegara a rozar. Los lanceros desde las murallas hacían apuestas sobre la duración del soldado, pues el riesgo era evidente. Apuestas que comenzaron por ser a favor de una muerte inmediata para acabar por apostar por una muerte simplemente rápida.

Con su vitalidad y simpatía fue convenciendo a los lanceros de que él no caería en esa fosa de cien metros, que estaba llamado a entrar en el Reino Prohibido como hizo en su tiempo el Caballero Negro. Los lanceros comenzaron a encariñarse con el soldado por su idealismo absurdo hasta el punto de apostar por que saldría con vida del envite.

Su ardor combativo animó y estimuló a los lanceros pues si él creía en la victoria, ¿por que no iban a creer ellos que estaban protegidos por los merlones del castilllo? Así fue como el oficial reconoció la valía del soldado, ascendiéndole en plena batalla a Alférez con espada, cerca ya de los oficiales.

En una de las intentonas de conquista de los piratas, tuvo la ocasión Gnard de demostrar su valía con la espada repeliendo a un pequeño grupo de ellos que entraban con valor; pero Gnard era muy superior con el arma e hizo que se dieran a la fuga.

Mapa antiguo del Paraíso de Dos Soles
Mapa antiguo del Paraíso de Dos Soles

Tas varios meses de asedio, el prestigio de Gnard había crecido pues ya mandaba una mesnada de hombres y el Rey lo requiriró para una misión suicida. Lo llamó al pequeño despacho que estaba al lado de la sala del trono con discreción y fue sincero con él.

  • Amigo Gnard, me comenta todo el mundo que te distingues por tu valor y tu buen uso de la espada. Tengo una misión para ti. - El Rey hablaba con toda la pompa propia de un gran rey, pero se le veía ya fatigado por sus achaques y su edad.

  • Majestad, para eso estoy aquí. Para servirle a usted en lo que necesite.

  • De acuerdo Gnard, pero he de decirle que no espero que tenga éxito en esta misión. Y lo más seguro es que mueras en ella. - Le precisó con énfasis lúgubre, el Rey.

  • No creo que eso suceda, Rey. Pues estoy compormetido a entrar en Reino Prohibido en alguna ocasión.

  • Ja, ja, ja. Pero hombre, eso está prohibido para los hombres como tú. Además no eres ni siquiera un Caballero, ¿cómo vas a ser libre de andar por los reinos?

  • Precisamente, Majestad... En el caso de que salga con vida de esta misión suicida, le pido que me haga Caballero con poderes para circular libremente por los reinos.

  • De acuerdo, Gnard. Para el caso en que me traigas muerto al Pirata Kirdell o consigas que leven anclas y se marchen, te haré Caballero, te daré un caballo digno, una noble espada con escudo de armas y víveres para que puedas llegar hasta los Cinco Reinos. Y, en el caso de que mueras y recuperermos tu cuerpo, te nombraré igualmente Caballero y cuidaré que tu familia obtenga el sostén que como valiente soldado que me han entregado merecen.



Gnard Rimboski partió solo cuando la hora del día apuntaba a la madrugada, pues aunque el sol estaba en el cielo, rozaba el horizonte y, entonces, la bruma se hacía espesa y la luz parecía en tinieblas. La mayoría de ambos frentes dormían a esa hora y salió por el pasadizo de la portezuela en busca de las posiciones del Pirata.

Gnard se encontró con un pirata apostado - entre dormido y despierto -, al cual atravesó con su espada entre la quinta y la sexta costilla sin que pudiera decir nada. Se cambió con él la vestimenta y circuló tranquilo a lo largo de la mañana hasta el lugar donde habitaba el Pirata Kirdell. No eran los piratas gente preocupada por su protección personal, así que le resultó fácil encontrar el lugar y al propio pirata sin necesidad de hablar ni una sola palabra.

Cerca de la tienda montada para el Pirata y sus oficiales, estaba apostada a modo de taberna otra tienda en la que se pudo sentar y esperar mientras bebía y cantaba aparentemente borracho junto a otros piratas a los que no conocía, y a los que no parecía importar que no le conocieran. Así eran los piratas, crueles como pocos, temidos como ninguno y despreocupados hasta la estupidez por su propia seguridad.



Gnard no tuvo otra cosa que esperar la ocasión aparentando estar borracho pero permaneciendo sereno como nunca en su vida. Así, cuando la noche caía; o sea, cuando el sol estaba más tumbado, bajaba la temperatura y la bruma espesa ocupaba el lugar, Gnard se dirigió a la tienda del Pirata Kirdell por detrás del lugar donde dormía, rasgó la tienda con su espada de modo sigiloso, entró en la estancia donde tan solo dormía el Pirata y su mujer y acabó con la vida del piata sin despertar si quiera a la mujer.

En un silencio sepulcral sacó el cuerpo de la tienda y lo depositó sobre su caballo, salió con sigilo del poblado de tiendas piratas y, al llegar fuera, cabalgó con fuerza hasta alcanzar las puertas del castillo. Poco importó la tardía persecución de los piratas cuando se dieron cuenta del audaz golpe que Gnard les había propiciado.

Al llegar a la vista del castillo sacó Gnard Rimbowski el pañuelo amarillo con el que tenía que identificarse y la puerta del castillo se abrió para franquearle el paso. A las puertas le esperaba el Rey que, con un gesto atónito y feliz, no pudo más que felicitar a Gnard por su hazaña discreta.

No tardó el Rey en exhibir el cuerpo del Pirata en las murallas del Castillo Oscuro observando cómo recogían y huían los piratas de su reino. Ellos tenían un problema de mando que no podían resolver en tierra extraña. Volverían, pero no con esas intenciones.

  • En cuanto a ti, Gnard, te será concedido lo que has pedido. Aunque siento perder a alguien tan valioso. - La euforia contenida del Rey que había estado a punto de perderlo todo y que lo conservaría gracias a la sagacidad de Gnard Rimbowski era consecuencia de su posición, pero en su interior había un íntimo deseo de agradecimiento hacia Gnard, hasta el punto de querer protegerle donde quiera que estuviera.


A los pocos días hizo el nombramiento de Gnard Rimbowski como caballero con los mas amplios derechos que pudiera disponer en cualquier reino hermanado con el Reino Helado del Norte. Cumplió lo prometido y le entregó caballo, víveres y armadura de color negro hecho de placas metálicas. En las palabras del Rey se dejaba sentir la emoción y el agradecimiento cuando le puso la espada en el hombro:

“Por su gran valor, tenacidad y sagacidad nombro a Gnard Rimbowski “Caballero”. A partir de ahora será recordado como un héroe en los Reinos Helados del Norte y su herocicidad será contada de padres a hijos y de generación en generación, siendo así que será tratado con el nombre de Caballero Rimbowski en todos los Reinos de la Tierra”

Cumplido los protocolos del acto y tras la clebración a la que invitarían a su familia, salió el Caballero Rimbowski del Castillo Oscuro en dirección Sur hacia los Cinco Reinos, sobre un caballo negro con armadura del mismo color y con la pelliza sobre ella. Un sencillo escudo le acompañaría, una pequeña cruz cuadrada en negro sobre fondo blanco.

Salió de las tierras heladas justo cuando el verano llegaba y la tibia primavera se volvía más cálida en aquellas tierras en que el verano es solo una primavera templada con la emoción de un caballero en busca de grandes aventuras por vivir y con el afán de conseguir metas inalcanzables; con la tranquilidad de ser ya un héroe en sus propias tierras donde siempre sería añorado y recordado como el héroe que mató al Pirata Kirdell en el mismo momento en que el Reino caía en sus garras de Pirata.

FIN
    A la venta en CreateSpace Amazon: La Extraordinaria Historia del Reino Prohibido.



Dentro del Pozo es una novela que sigue en venta (por mucho tiempo), en CreateSpace Amazon.




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sábado, 19 de diciembre de 2015

Crash

Tiempos Actuales

Un hombre perdido en un mundo actual: "¡Ja!" - 2ª Parte

Completaré la historia de Ja, el relato breve que empezamos perdidos en la traducción, con la obra maestra del cine actual que es Crash y es que esta película es un compendio de los mundos actuales e intentaré explicar por qué. No voy a resumir el argumento porque llevaría mucho tiempo y acabaría matando lo que quiero contar.


Matt Dillon salva a Thandie Newton

Crash es una película dirigida por Paul Haggis, tan bien concebida, tan bien elaborada que parece una obra de ingeniería pues de una descripción objetiva hecha de la ciudad de Los Ángeles y, a través de encuentros fatales y accidentales, acaba por hacer una radiografía intimista y personal de esa amalgama de civilizaciones, culturas, etnias y religiones que es una ciudad occidental actual. Pues lo dicho para Los Ángeles sirve para París o Madrid (en gran medida).

Son muchas las vidas cruzadas que suceden y los actores que las interpretan, pero creo que es justo nombrar a Sandra Bullock como la estrella detonante del cruce de accidentes como la mujer del fiscal con sus propios problemas que es asaltada por dos afroamericanos que huyen en su Navigator. Un hispano  - Michael Peña - le arregla la cerradura y escucha las soflamas racistas de la mujer del fiscal.
El famoso cacheo de Matt Dillom


Por otra parte el Policía, Matt Dillon encuentra otro Navigator conducido por una pareja adinerada de afroamericanos. Cree que pueden ser los culpables del asalto, cosa que resulta imposible. A la hora de cachear a la pareja, Matt agrede sexualmente a la mujer, interpretada por Thandie Newton como esposa de Terrence Howard. El policía parece tomarse cumplida venganza de algo en esa actitud y la mujer se siente humillada, no solo por el policía sino también por la actitud acobardada de su pareja.

El cerrajero, al regresar a su casa, ve a su hija Lara bajo su cama atemorizada. Daniel (ese es el nombre del cerrajero) le pone una capa mágica que le protegerá mientras duerme. Y, a partir de aquí, se sucederán un sin fin de hechos que nos conducirán a un final accidental e inexorable, pues la tragedia se masca desde el principio. El modo en que los prejuicios van construyendo miedos, y el miedo, enemigos potenciales.

Esto sucederá cuando circulando en un coche dos de sus actores coincidirán en dos cosas: uno, que no se entienden, que hablan de cosas diferentes y otro es que ambos tienen un San Cristóbal - una capa invisible para que les proteja de los accidentes -. Pero, en este caso, va a ser el detonante del trágico asesinato, pues disparará a bocajarro creyendo que va a sacar un arma del bolsillo cuando solo iba a mostrar su San Cristóbal.

Es una secuencia muy interesante pues si el San Cristóbal nos hace iguales (con un valor simbólico), la ignorancia nos hace miedosos y el  miedo (en frase célebre de Yoda) nos conduce al lado oscuro, en este caso la violencia y el asesinato. Puede que no sea del todo cierto, pero parece que es lo que Haggis quiere contar.

Daniel, sin embargo, sí es socorrido por la capa invisible de su hija cuando le iban a disparar en otro momento de la película pues ella salta para protegerle y así, el que le iba a matar - en un absurdo momento de locura - no lo mata pues al final la pistola solo tenía cartuchos de fogueo. Lara es para Daniel, su ángel. Y también para el asesino potencial que abre los ojos ante lo que iba a hacer y no llegó a hacer. En este último caso, la ignorancia, sin embargo, salva a Daniel, pues el autor de los disparos no sabía que el cartucho rojo eran de fogueo.

La película es fruto de los momentos convulsos actuales que tiene que ver con la ausencia de fronteras y con la convivencia cultural diversa. Algo que siendo inevitable, trae consecuencias que pueden ser desastrosas o esperanzadoras; los clichés preestablecidos y los prejuicios nos impiden ver a la persona que vive bajo la capa de una cultura diferente, de un modo de pensar diferente, de una actitud diferente.

Newton vejada

Paul Haggis profundiza en las razones últimas de esta civilización que parece nacer de un choque accidental y al final encuentra al ser humano con sus explicaciones ruines o excelsas para sus comportamientos tan confusos que deja a una sociedad sumida en la incertidumbre del... ¿Y ahora qué va a pasar? Como quién lanza una moneda al aire y espera que salga cara o cruz.

Y al final Matt Dillon salvará de morir en el accidente a Thandie Newton, de modo que la mujer maltratada por el policía socorrerá al arrepentido Matt del daño causado. Una hermosa escena que explica algo de la capacidad de perdón y la necesidad de ser perdonada que tiene nuestra sociedad. Y es que esta peli de Haggis destila un optimismo dentro del desastre que agrada, quizás sea mentira... o quizás no..

Con esta segunda parte concluye el Relato Breve JA, cuyas circunstancias accidentales explican en gran medida el origen del desastre, para algunos.


    JA
    PARTE 2
El desapacible tiempo me acompañó tras ir a visitar al dueño de la fábrica. Sabía, de primera mano, que quien había intentado recomponer su pieza más valiosa había dado la vida quizás innecesariamente. Procuré ser certero en el relato, pero no quise dar nombres para evitar el castigo que el jefe tenía preparado a aquellos que impidieron que el artista recompusiera su preciada pieza de artesanía.
Para mi sorpresa, el jefe, respetó mi voluntad; quizá pensó que esta Fuenteovejuna del mal que se había apoderado de su casa era invencible; o que, si nadie iba a recomponer su obra, ¿para qué el castigo? En cualquier caso suponía, aquello, el reconocimiento tácito de un fracaso, el abandono definitivo del objetivo de su vida.
El artista no había muerto solo, pues con su marcha había acabado con el reinado de aquel jefe, antes violento y cruel; ahora inteligente y sensato que parecía retirarse a sus cuarteles de invierno esperando que la nieve caída se hiciera, lentamente, agua intrépida que cayera por los montes como cola de caballo y que anegara los prados victoriosos de la primavera, moteando en cárdenos, añiles, granas y amarillos el verde intenso de los prados.
Caminaba entre charcos que el asfalto escupía como cristales victoriosos, como dardos que juveniles y ardientes limpiaban la herrumbre de la ciudad, la polución asfixiante del otoño que se situaba en el centro como una seta oscura. El agua de la ciudad oscura es el bautismo de su alma que la limpia y hace pura. Arriba las nieves de la sierra nos contemplaban y sometían a su influjo, abajo la ciudad anegada como veste virginal se mostraba sin macha, preparada para recibir el espíritu de una nueva etapa. Una etapa menos prosaica y violenta, más poética e infantil.

Sandra Bullock, ¿pero qué hace mal esta actriz?
Pensaba sobre la suerte del artista y la decisión del jefe. Pensaba sobre los gatos negros y los vientos violentos. Pensaba sobre el descanso de los lobos. Me detuve a mirar el palacio del jefe que se erguía como efigie neogótica y sombría, como amenaza permanente, y sentí que los lobos quedaban tras sus muros amenazantes como amenaza permanente. “La muerte del artista” - pensé - “¿nos habrá librado nuevamente de los lobos?”
Abrí el paraguas después de sentir las copiosas gotas sobre mi sombrero y empapando mi barba irregular hasta el gaznate. Una luz amarilla se encendía en lo alto de la torre, una luz que me recordaba que todos los demás estaban a cubierto y que, tras hablar con el jefe e intentar salvar al artista, quedaba yo a expensas de las furias de todos. Mi silencio me condenaba a la soledad y al riesgo de la muerte. Cualquier paso del jefe, cualquier recorrido que hiciera, haría pensar en mi actuación como una delación.
Tragué saliva y cerré la boca. Miré alrededor, las sombras se movían a ritmos irregulares y sospeché de cada una de ellas, de la sombra de los coches y del sonido lastimero de la lluvia, de las pocas personas que se atrevían a salir con esta lluvia. La ciudad se engalana con los chaparrones, pero resulta mejor esperar al siguiente día para apreciar la limpieza y el verdor de los parques reflejados en los cristales.
Un movimiento a mi espalda resonó, el metal y el cristal tras un chillido ensordecedor amenazaba con la sangre y la muerte de un accidente contra la puerta del palacio del jefe. Alguna fuerza oculta se rebelaba contra él pues del vehículo salían llamas amarillas y rojas, azules y claras que quemaban el pórtico del palacio haciendo del metal un amasijo. Los chillidos de aquellos que ardían en el interior del vehículo eran el preludio de una guerra que empezó cuando, tras el vehículo, aparecieron turbamultas con garrotes en la mano y saltaron por las llamas hasta la puerta del palacio. En lo alto, una cabeza se asomaba dibujado en el amarillo de la luz de aquella habitación, con leves movimientos ordenaba a sus lacayos impedir la invasión.

Aunque no lo parezca, es la imagen más esperanzadora de Crash, un manto invisible protegerá a los tres como un san Cristóbal

Aquella era mi ocasión de escurrir el bulto, pues habían decidido no arriesgar y poner fin a la tiranía del jefe. Tiranía relativa, hay que decir, porque lo cierto es que solo había ordenado no tocar aquella pieza de valor. Pieza que había sido destrozada por unos y otros de forma inmisericorde, solo el artista intentó recomponerla. ¿Dónde estaba él, ahora?
La turba era una masa sin conciencia, una masa que no sabía valorar el perdón de aquel jefe. Inconscientes, decidieron acabar con su sometimiento y, si habían destrozado aquel tesoro, ahora acabarían con su reinado, con su trono y con su justicia. Aquellos que no comprendían el castigo, tampoco apreciaban su misericordia. Por eso se lanzaban contra él, porque le habían creído débil.
Miré al cielo para sentir el agua acompasada sobre mi rostro, respiré con fuerza y decidí defender al jefe de aquella masa informe dirigida por el capataz, aquel hombre capaz e inteligente que había sido puesto en tal cargo de confianza porque había sido entrenado por el mismo Jefe. Aquel por quien tantos desvelos había padecido. Aquel, tan querido, fue el líder de la revuelta. Cosas del miedo. Ahora aspiraba a derrocarlo y poner en su silla de jefe otra quizá mayor, más cruel y violenta.
Buen papel de Matt, gran película de Haggis

Tomé el bastón, deslicé mi mano sobre su empuñadura y giré con fuerza la muñeca. El puño se venció y dejó salir el filo de una especie de florete, saqué la hoja por entera y me dirigí sobre las llamas en busca del capataz que esgrimía un garrote recio y fuerte. Cuando me vio se giró a por mí para decirme que era una sorpresa agradable tenerme como enemigo. Yo le admiraba por su inteligencia y su capacidad de liderazgo, pero no podía consentir que él, precisamente él, quisiera derrocar al jefe. Luchamos a vida y muerte mientras los demás miraban considerando que de esta batalla saldrían victoriosos o condenados para siempre.
Me deshice de su garrote y lo tuve sometido a mis pies con la espada apuntando a su garganta y decidido a atravesar su gaznate con el filo. La lluvia caía sobre nosotros virginal y pura, su rostro aterrorizado se descomponía a mi mirada. El filo de la espada reflejaba las tenues luminarias de la calle, el reverberar de las luces me hizo estremecerme y pude ver el reflejo de una luz amarilla que procedía del palacio. Allí, el jefe contemplaba con amargo rostro el sometimiento de su hombre más querido, casi parecía que hubiera preferido caer derrotado ante las huestes de su amado capataz.
Me miró y comprendí lo que quería. Me decidí a obedecerle en su gesto, retiré el filo de su garganta y sometí a la grandeza de su juicio la condena merecida del capataz. Este le miró, bajó el rostro y se retiró al lado oculto de la ciudad con sus turbas, allí donde las prostitutas y los proxenetas se reparten las ganancias del mal, allí que es el reino de truhanes y asesinos, de ladrones y rufianes que se odian y detestan. Allí le dejó el jefe habitar por el resto de sus días.
Envainé la espada y me fui con la conciencia de que había obrado un milagro. La lluvia cesó. El Jefé cerró la ventana y la luz amarilla se apagó. Los coches dejaron de arder. La ciudad durmió en paz y yo me fui silbando una canción y recordando al artista y pensando que, quizá, volviera alguna vez del otro lado del acantilado a explicarnos las razones de su muerte. Sospeché que sin ella nunca los culpables habrían salido de su escondite y jamás se hubieran rebelado contra el Jefe haciendo fe de su maldad.
Sin ese extraño final nunca se hubiera limpiado la ciudad. Pensé que nunca se reconstruiría del todo la codiciada pieza del jefe, pero quizás pudiera construir otra cosa, otro objeto parecido o aún mejor. Quizá sea necesario que algo se rompa para construir sobre sus cenizas lo perfecto. Con estas ideas me retiraba para evitar que nuevas lluvias me llevaran a mí por delante. Escondido de ellas continué mi vida en silencio.




FIN

    Este intranquilizador relato nada tiene que ver con las novelas salvo alguna escena trágica que tiene Dentro del Pozo que sigue a la venta en CreateSpace Amazon, ni con La Extraordinaria Historia del Reino Prohibido que lo estará en pocos días (espero).








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viernes, 18 de diciembre de 2015

Lost in traslation

Tiempos actuales

Un hombre perdido en el mundo actual: "¡Ja!" - Parte 1

"Lost in Traslation"que significa algo así como perdidos en la traducción es una de esas películas que se detienen a contarnos con imágenes, con una historia personal, lo que sucede en el mundo actual. Intentando aportar un grano de arena a la difícil explicación de cómo somos actualmente. Bueno quizás esta no sea la intención directa, ¿o sí?, eso lo sabe Sofía Coppola, pero es que en cada historia que cuenta el cine, hay mil historias interiores que sostienen el valor narrativo de la sencilla historia que se cuenta. Aquí hay algo más que el típico "hombre maduro encuentra a chica joven y se enrollan"


Tokyo y Scarlet Johanson en Lost in traslation
Tokyo y Scarlet Johanson en Lost in traslation

Otras películas en que se aprecia el contexto de los tiempos actiuales indefinidos son, "Crash" o "Babel". Y es que la película de Sofía Coppola (de casta le viene a la galga), la de Paul Harris y la de Alejandro González Iñarritu tienen un denominador común (o varios): en todas ellas subyace la pregunta ¿qué nos pasa actualmente? Todas parecen personajes que se encuentran perdidos en los tiempos actuales, como consecuencia de un accidente, del hecho fortuito de existir sin explicación alguna.

Las dos últimas, parten del clásico de vidas cruzadas en un lugar concreto de Estados Unidos o a lo largo de un mundo que se nos hace pequeño. Mientras que la primera trata de dos vidas que se cruzan accidentalmente fuera de lugar y de tiempo, desconectados del entorno, en la ciudad de Tokio. En las tres películas queda la idea de que aunque esta vida no sea más que un accidente, un puro azar, hay una fuerza viva que la sostiene y le da sentido. Pero es cierto que es algo que queda como en el aire.

Scarlett Johanson Lost in Traslation
Scarlett Johanson Lost in Traslation

Lost in Traslation está protagonizada por Bill Murray, ¿quién mejor para interpretar a alguien que está fuera de lugar? y Scarlett Johanson interpreta a la pareja de un fotógrafo que se encuentra en Tokyo por razones de trabajo. Su crisis no es otra cosa que el puro aburrimiento y la soledad de quién está con quién no quiere y donde no quiere. Murray, casado, y de viaje en Tokio para interpretar un anuncio, es un actor viviendo sus últimos papeles. El clásico maduro con la crisis de la madurez.

Pero la película utiliza la disculpa del mortal aburrimiento de una joven y de la soledad de ambos, unas vidas sin perspectivas estimulantes para hablar de lo que ofrece un mundo global, de la vaciedad del sentido vital; de lo descolocados que nos deja a todos la pérdida de la referencias seguras, de las barreras, de las fronteras; los problemas de la convivencia de culturas y el grado de participación y comprensión en las mismas.Y así, parece describir un mundo que de tan lejos que ha llegado se pregunta qué hacemos los individuos suspendidos en el vacío y sin nada que los soporte.

Bill Murray en Lost in Traslation
Bill Murray en Lost in Traslation

Bill Murray se preguntará si está enamorado de su mujer y si Scarlett es quizá "su último cartucho", a Scarlett le pasará algo más de lo mismo. Bien, esto no pasa de ser un tópico ya manido en Los Puentes de Madison o El Señor de las Mareas, el del sentido de la responsabilidad y tal. Pero aquí Sofía Coppola le da una vuelta de tuerca interesante pues los protagonistas no son más que la metáfora de la generación que derribó las fronteras y la generación que las recibió derribadas y ambos se encuentran suspendidos en el aire y buscando un sentido a su vida. Se encuentran perdidos y sin traducción.

¿No será que hemos derribado algo más que las fronteras?, ¿no será que hay un muro de carga que nos ha de sostener y ya no está? Ahí es donde ambos coinciden y lo que más sorprende es que es ella quién más sentido encuentra en el amor de Murray, es ella quién más le necesitaba. Ella añora las fronteras que se ha cargado la generación del bueno de Bill.

Y ambos vuelven a su origen, él para reconstruir lo que había dejado sin cuidar y ella, para empezar de nuevo con las ideas más claras (o no, que esto de los vasos medio llenos, ya se sabe): no vale cualquier cosa porque hay todavía cosas que valen la pena. Una bonita historia de amor quizás imposible.

Tokyo es la ciudad de Lost in Traslation
Tokyo y Bill Murray en Lost in Traslation


Y esta visión personal de esta película viene al caso de un relato que empieza ahora y tiene dos partes, un relato trágico y triste de un artista que se encuentra perdido en un tiempo que ni comprende, ni le comprende a él. Veamos que nos depara esta historia que se resuelve aparentemente en la primera parte, pero que hay que esperar a la segunda para comprender lo que ha sucedido de verdad.

JA
PRIMERA PARTE
  • ¡¡Ja!!
    (...)
  • Fue lo último que pude oír de sus labios bordados y perfectos que parecían dibujar siempre una sonrisa. Nadie podía sospechar que tras ella se escondía, en realidad, una angustia que latía entre pecho y vientre; pues de su pecho salía las más nobles ideas, los más bellos pensamientos. Sin embargo, un poco más abajo, su estómago parecía un mal traductor de esos sentimientos, pues salían expulsados hacia fuera de su cuerpo como un estertor fétido e insoportable incardinado en sus torpes comportamientos.
Bill Murray y Scarlet Johanson en Lost in traslation
Bill Murray y Scarlet Johanson en Lost in traslation
 “Yo lo conocía de primera mano y le puedo asegurar que esto es cierto. Que sus pensamientos eran dignos de un marco de oro, sin embargo... Sin embargo, quizás por la mala fortuna o las malas compañías... ¡Vaya usted a saber!, el dulce embrión de su pensamiento resultaba aborto bicéfalo o masa informe que nadie podría reconocer.
Esa es la razón de su mala fama. Esa y no otra. Pues creo que él jamás habría hecho nada malo si supiera de lo envenenadas que le venían las cosas a sus manos. Y me consta que puso empeño en enderezarlas, pero cuando parecía que lo iba a conseguir, aparecían varias manos entre él y el objetivo final - manos invisibles - que impedían el buen resultado.
A tus ojos, sé que él es simplemente torpe, pero no es verdad. Muy al contrario, es... era... un artista. ¡Sí, eso es! Él era un artista incomprendido, una persona que cargaba con mayores responsabilidades de las que le correspondían e intentaba arreglar lo que ya estaba roto por varios sitios.
Verle trabajar era un placer, intentando dar sentido a aquello que veía, intentando hacer algo que pareciera digno. Sin embargo, cuando arreglaba un extremo, el otro por fuerza de ese pequeño estiramiento, se rompía. Yo lo miraba callado mientras otros se quejaban amargamente llamándole ciego y sordo.
Pero le puedo asegurar que lo veía todo, que lo escuchaba todo, y sin embargo, sin embargo.... no hacía demasiado caso. Yo creo que, simplemente, quería hacer algo que valiera la pena, pero no sabía la verdad de las cosas tan bien como yo la sé.”
Sofía Coppola y sus actores en Lost in Traslation
Sofía Coppola y sus actores en Lost in Traslation
  • ¿Y cuál es esa verdad?
  • Esa verdad es que el mundo es muy prosaico y que no quiere saber de poesías. Ya le digo que, por increíble que parezca, cuando iba a conseguirlo – arreglar el objeto, digo - un gato negro surgía de la noche para acariciar parsimonioso su restauración, después se subía encima y la pieza (de un valor extraordinario) se le rompía en mil pedazos.
Era triste verle venir, muy de mañana, y quedarse atónito unos minutos mirando el desconcierto que el gato negro había hecho por la noche: las infinitas piezas destrozadas del objeto, que casi había terminado, desarmadas por el suelo.
Pues no se crea, él se volvía a sentar y comenzaba la obra nuevamente, desde el principio y de forma procelosa y con paciencia recomponía pieza a pieza el puzle hasta que este cobraba una forma casi perfecta nuevamente. Entonces, lo guardaba en un lugar oculto adonde gato negro alguno pudiera llegar.
Sin embargo, aquella noche, de repente se levantó furioso un viento intrépido que hizo tambalear aquel escondite, y la pieza caía reventada en mil piececitas pequeñas; piezas diminutas que tiradas por el suelo hacían un mosaico abstracto de irreconocible forma.
Al día siguiente, su rostro, era un primor entre la pesadilla y la calma, pues yo esperaba que se armara en violento huracán que acabara con todo lo que se pusiera alrededor, y sin embargo, eso nunca ocurría. A pesar de eso, más era la paciencia que él ponía para recomponer en poesía aquel desastre una y otra vez. Poesía que volvía a conseguir, no sin sentido del humor, pues tenía tiempo incluso para eso.
Scarlet y Murray se encunetran en Tokyo. Las imágenes, en esta película, cuentan muchas cosas (más que en otras)

Un día me acerqué y le pregunté por qué volvía a reconstruirlo si a nadie le interesaba lo que él hacía. Él me miraba de arriba a abajo, casi sorprendido, y después se detenía en los ojos para preguntarme con tranquilidad: <<¿Por qué me miras, tú?>>
Y yo, casi sin palabras, balbucía, <<porque me llama la atención que hagas lo que nadie hace.>> Lo más curioso era ver su sonrisa detrás de mi respuesta, una sonrisa triste y orgullosa que dejaba ver el regusto de un triunfo. <<Lo hago simplemente para que tú mires que lo hago.>> Me decía.
Yo creo que se tiró del puente harto de construir y reconstruir lo que extraños gatos negros y vientos poderosos le arrebataban cada noche. Pero no se dejó salvar por nadie y, de buena fe, creo que lo intentamos. Sin embargo, el otro día, cuando fui a verle a su casa y lo encontré encorvado en su cama y con la mirada perdida y la cara gastada como si tuviera ochenta años, por lo menos, me sorprendió la respuesta que me dio cuando le pregunté por qué no quería ser rescatado del estado en que se encontraba.


Scarlett Johanson, ¿perdida en Tokyo?
Scarlett Johanson, ¿perdida en Tokyo?

Él se giró sobre su cama y volvió a sonreír, para contestarme con una pregunta: <<¿Por qué no impediste que los gatos y los vientos acabaran con mi trabajo?>> A lo que yo le contesté: <<Porque si no, serían los lobos o los zorros o los osos... o cualquier otra disculpa o persona. Tu trabajo, era un trabajo para no ser terminado nunca...>>, él siguió a mi respuesta con otra pregunta: <<¿Así que no cumplí el papel asignado, no cumplí mi cometido?>>
Un no seco y seguro surgió de entre mis labios procedente del centro mismo de mi pecho. Un no potente y molesto con el que buscaba despertarle de su letargo y levantarle de la cama donde se encontraba postrado. Pues estaba inquieto por traducir de forma llana lo que parecía no comprender de otra manera.
Sin embargo su rostro no se conmovió, no se inmutó y tranquilamente me descubrió lo que nadie sospechaba; que sabía todo lo que pasaba a su alrededor, que se sabía centro de miradas y objetivo de trampas en las que caía cada día de forma consciente y deliberada. Que sabía con mirar a cada uno, lo que hacía, lo que pensaba, lo que pergeñaba.
Se incorporó con señorío y puso el tono grave de quien va a dictar sentencia, de quien va a condenarse a muerte porque no puede condenar a todo el mundo.
<<El problema es, que yo me enamoré de aquel trabajo. Viéndolo con tranquilidad y con ojos sorprendidos descubrí que aquel me parecía un enfermo rescatable, una metáfora de lo que es la raza humana. Algo que se puede reconstruir si con paciencia limas sus aristas y sanas sus heridas, si le tiendes una mano amiga y depositas en él la confianza que nadie deposita. Puse en esa reparación el empeño de mi vida y ahora, ya ves tú... Ahora espero que un viento poderoso me arrastre a mí fuera de la vida y me lleve a donde se encuentra mi trabajo inacabado>>
El final emotivo de Lost in Traslation
Me lo dijo con mirada alegre y viva en el fondo de los ojos: <<Allí, donde me dejen acabar con mi trabajo, allí donde habite la poesía, allí estará mi casa y quedará mi vida. Tú, amigo, solo miras cómo se escribe poesía, pero no te lo reprocho porque otros la desprecian. Yo, la vivo intensamente y me dejo en ella la piel y la propia vida si es necesario. En realidad, vivo la poesía>>
Esas fueron las últimas palabras antes de marcharme. Miré cómo se encorvaba nuevamente, cómo adquiría a horcajadas la fetal postura y me pareció verle introducido en el vientre maternal de la misma tierra, dentro de su propio colchón. Encogido y, en su cama, escondido de un mundo de lobos quedó entre dormido y abandonado un hombre, un corazón y un alma.
Me calé el sombrero que se hizo pequeño de repente, pues apenas cabía en mi cabeza. Tomé el paraguas con la seguridad de que apenas cubriría mi cuerpo de aquello que caía, porque fuera llovía mucho, llovía a raudales, llovía a cántaros, llovía – como dicen los ingleses – perros y gatos. ¡No sabe, usted, cuánto llovía! Y me fui tras ver desaparecer ante mis ojos asombrados a un artista, mientras yo seguí mi camino contemplando lo prosaica que es la vida.”
  • Hasta este día...
  • Sí, hasta este día en que este buen hombre enloquecido se tiró por el acantilado tras ese extravío de risa solitaria y podrida. Esa risa desencajada en una sola sílaba de risa. Una risa muerta de alguien muerto a base de ver morir su obra cada día a manos de lo prosaico. Lástima que se muera la poesía.
  • ¡¡¡Ja!!!

    Continuará (...)
    Este intranquilizador relato nada tiene que ver con las novelas salvo alguna escena trágica que tiene Dentro del Pozo que sigue a la venta en CreateSpace Amazon, ni con La Extraordinaria Historia del Reino Prohibido que lo estará en pocos días (espero).








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miércoles, 16 de diciembre de 2015

El Drácula de Bram Stoker y Francis Ford Coppola

La firma de la artista (Microrrelato)

Amor y terror, buen maridaje literario

De las mil novelas y películas, escritas o filmadas, sobre Drácula me quedo con la versión de Francis Ford Coppola basada en la novela escrita por Bram Stoker. Es una muy buena adaptación - libre en ciertos aspectos - además de una gran película, cosa que ha sido ya bien reconocida por todos.


Winona Ryder es Mina Harcker en Dracula
Winona Ryder es Mina Harker en Drácula
Es cierto que el director se toma unas cuantas licencias con respecto a la obra de Stoker, en particular la relación existente entre el Conde No-Muerto (Gary Oldman) y Mina Harker (Winona Ryder) - la mujer de Johnatan Harker (Keanu Reeves) - que hace que se transforme el personaje terrible y sanguinario definido por Stoker en otro matizado por ese amor romántico con Mina.

Una licencia que cambia el eje de la historia, pues deja de ser un tratado sobre la maldad del hombre y la corrupción que genera, para ser una dialéctica entre el bien y el mal a través del perfume transformador del amor y la muerte de un ser querido.

Desde luego, hay otras muchas licencias, como el papel del Doctor Van Helsing (Anthony Hopkins) que pasa por ser un hombre enloquecido, quizás desequilibrado, en la versión de Coppola, cosa que no cabe deducir de la obra de Stoker. O la eliminación de la Hostia Consagrada como medio para alejar y dañar a los Vampiros pues la historia - a base de repetirla muchas veces - ha ido eliminando elementos de orden católico que tanta importancia le da Bram Stocker, que ejerce de buen irlandés y, por lo tanto, católico.

Gary Oldman y Winona Ryder
El Conde Drácula es Gary Oldman, el principio de la historia

Y es que Bram Stoker no era cualquier cosa. Empezando por que bebe de muchas fuentes para construir la mejor versión de Drácula nunca escrita, la primera es la de escuchar cuentos de terror desde su más tierna infancia de los labios de su propia madre. Esto hace de este hombre un extraordinario e imaginativo autor alabado, cuando no venerado, por la flor y nata de los autores de su época. De su obra se deshacen en elogios desde Oscar Wilde o Arthur Conan Doyle, entre otros. Y no es para menos.

Lo mismo cabe decir de Francis Ford Coppola, que logró recuperar a la maltratada figura del Conde Drácula tan manida y "estupidizada" por las muchas Series B que se fueron haciendo sobre su egregia y portentosa figura. Tal es así que lo fueron destruyendo y quitando la terrible seriedad que el personaje tiene.

Gary Oldman es el Conde Drácula
El origen del vampiro, el Conde No Viviente

Un hombre sin alma que vive a costa de la muerte de otros hombres y los líquidos que segregan sus cuerpos; un ser cuyo terrible fondo lo hace acreedor de los crímenes más abyectos, es una radiografía precisa del mal en un estado puro. El hombre que no se refleja en los espejos, el hombre que sufre ante la luz del sol, el crucifijo o la Sagrada Forma y que solo muere con una estaca en el pecho o con la amputación de su cabeza... es - al final - en la versión del autor de Apocalipse Now  un hombre enamorado de una mujer que se había suicidado hacía cuatro siglos y que ahora aparece reencarnarse en una dulce y bella mujer de nombre Mina.

Ante la tierna mirada de su amada, este monstruo sanguinario, recupera los recuerdos de cuando tuvo alma y fue un hombre... ¿Qué no haría Dracula ante esa posibilidad de regresar a ser carne y alma? Sin embargo, su naturaleza corrompida no le permite regresar, pues su corazón ya esta putrefacto y sellado con un juramento contra el mismo Dios el día en que su amada murió (tremenda escena la del juramento - inicialmente borrada), Van Helsing junto a su amada Mina serán los encargados de arrancarle la cabeza para apagar la llama de su sufrimiento eterno.

Mina es winona Ryder
Lucy y Mina, las dos amigas que sufrirán el azote de los Vampiros

El mito del empalador Vlad Drácula III supuso el regreso de Coppola de la mano de la obra de Bram Stoker. ¿Qué podía salir mal? Nada, fue una película reconocida y bien trabajada que solo tuvo que ser recortada en su primera versión veinte minutos por su explícita violencia.

Todo esto me permite presentaros un microrrelato sobre una vampiresa silenciosa y enamorada, una obra en poética narrativa cargada de lirismo y romanticismo, espero que os guste:

La luz de las tinieblas, el inquietante Conde Drácula



La firma de la artista


Primera versión de Bram Stoker
Primera versión de Bram Stoker


Comenzó suave y tímida como una oruga al ocupar la crisálida. Tras las primeras caricias se volvió mariposa que revoloteaba libre, feliz y dichosa en mi espalda. Al sonido de las alas tenaces y suaves se le juntaron varias orugas tranquilas que llenaron de seda mi espalda, saliendo animosas de la matamorfosis osada en busca de mi pecho callado.

Enseguida, mil mariposas inquietas rodearon mi cuerpo entero como si no hubiera manjar más preciado que libar de mi piel salada. Sentí despierta la piel que antes estaba callada como dormida en un letargo profundo.

Mi cuerpo dijo quiero por delante de mi alma, luego le siguió volando mi espíritu codicioso. Entre las alas de las mil mariposas ambos flotaron, ambos dijeron deseo que libes de esta piel helada, marchita y rosada.

Hopkins es Van Helsing
Mina y Van Helsing a la caza del Vampiro

Luego despertó mi mirada y observó la abierta boca de unas alas oscuras a la hora cerrada de las hadas, cuando ellas se guardan y duermen como niñas que sueñan con mañanas de mariposas que vuelan y danzan.

Pero no serán mariposas las frugíferas alas que vuelen mañana; serán esas que comen y son comidas del árbol prohibido cuando la noche despierta y el día se calla y, entonces, sentí hundirse en mi cuello dos dardos, dos sables, dos espadas.

Mi sangre cayó tras la firma de la artista como gotas insolentes del fruto devorado por mi vampiresa callada.




Este intranquilizador relato nada tiene que ver con las novelas salvo alguna escena de terror, Dentro del Pozo que sigue a la venta en CreateSpace Amazon, ni con La Extraordinaria Historia del Reino Prohibido que lo estará en pocos días (espero).








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