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sábado, 31 de octubre de 2015

Un relato sobre el lado bueno de las cosas. Parte II

Mejor Imposible

Eustaquio Fuencisla y las criaturas del oscuro Averno

Dentro de lo que podíamos llamar género del absurdo se podría incluir aquellas películas que entre el drama y la comedia parten de situaciones realistas, extremas y duras y, manejándose en ese extremo, acaban concluyendo situaciones que en realidad rara vez (o nunca) se producen.

En Mejor Imposible, la extraordinaria película de James L. Brooks sucede esto. En ella un obsesivo compulsivo de la ciudad de Nueva York, interpretado por Jack Nicholson (otra vez Jack bordando el papel de loco), necesita seguir un orden riguroso en su calendario pues si no entraría en crisis. Dentro de ese plan obsesivo se encuentra el de ir a comer unos días determinados y dentro de un horario a un restaurante donde le tiene que atender una camarera concreta, interpretada extraordinariamente por Helen Hunt.

Jack Nicholson y Helen Hunt
Jack Nicholson y Helen Hunt. Mejor Imposible


Ambos tiene una vida aparte, Nicholson se dedica a componer música de anuncios en su piano y tiene un vecino pintor que es homosexual. Algo que detesta nuestro protagonista. Helen Hunt vive con su madre y con su hijo que tiene una enfermedad que se ve agravada por los bajos recursos económicos de la camarera.

Todas estas circunstancias a las que se añade una paliza recibida por el vecino de Nicholson (Greg Kinnear está sublime), el perro de éste que no puede ser paseado por el convaleciente artista y del que Nicholson se encariña a pesar de despreciar a la mayoría de la raza humana, unido a las ausencias de la camarera como consecuencia de las enfermedades de su hijo hacen una delirante película repletas de gags que se manejan extraordinarimente entre el extremo maníaco del protagonista con su humanización paulatina al ver que necesita del resto de las personas para vivir.

En un momento concreto la película se transforma en una "Road Movie" de estos tres extraños compañeros de viaje en que Nicholson es consciente que necesita mucho más a la camarera de lo que él pensaba y se desliza hacia un imposible final en la que un obsesivo compulsivo acaba enamorando a una camarera sin recursos de la ciudad de Nueva York.

El final de corte clásico en donde el loco se olvida de su locura mientras pasean al amanecer por la ciudad de Nueva York nos devuelve a la magia del cine, lugar donde lo imposible se hace posible y - por lo tanto - no pueden salir mejor las cosas, resultando esta extravagante historia de amor que es Mejor Imposible.



Bien, sigamos con la historia extraordinaria de Eustaquio Fuencisla en su segunda parte.

DEL CUENTO QUE NARRA LA CAÍDA DE EUSTAQUIO FUENCISLA ...
PARTE1
Jack Helen y Gigi en Mejor Imposible
Arrogante, borde, despreciativo y obsesivo compulsivo. Mejor Imposible

PARTE 2
Tenía Irita unos andares y unos ojos que comían el terreno de cualquiera e invitaban a conversar de las estrellas, del sol y de las flores incluso conmigo que sólo hablaba de caballos, y si me apuraban podía hablar de alguna que otra cosa del campo o, como mucho, de fútbol. Me gustaba leer algo de vez en cuando, pero mi conversación apenas giraba sobre las cosas del comer y nunca, salvo con Irita, me había dado por lo sentimental... Vamos que soy de tierra y labrantías, animales y pecuario... poco más.

De todo tenía la culpa su sonrisa y su locuaz forma de ser; ya digo que su mirada eliminaba la distancia y su boca pedía a gritos ser besada – perdonen que insista en las intimidades, pero es que esa es la verdad -. Repito que todo era por culpa de su modo de sonreír. Y en esas andábamos Pepín y yo: debatiendo a quién pertenecían esos labios carnosos y esa sonrisa reluciente y apetecible. Si eran suyos o eran míos, lo cierto es que Pepín tenía la ventaja de que estaba emparentado con la familia de Don Ramón y contaba con el apoyo de lo más granado del pueblo; pues al lado del señor cura, iba el señor Alcalde y con él, el médico, Don Lorenzo.

Jack y Helen
El mejor cumplido que se le puede decir a una mujer... Mejor Imposible
Lo tenía difícil, pero yo era simpático y buen mozo. Tenía suficientes arrestos y era capaz de granjearme el favor de todos ellos, lo único que me faltaba era enamorar a Irita. Y esa, era tarea ardua y difícil, porque a las dificultades añadidas ya explicadas, estaba el grave problema de mi nombre. Eustaquio no era, en absoluto, el más apetecible de los nombres para la chica más guapa del pueblo, a decir verdad.

Intenté presentarme a Irita con un apodo, un apócope de mi nombre, pero mi nombre es poco flexible y apenas permite acortarlo de forma que resulte agradable a los oídos de mi Irita. Al final me dejé llamar Taqui, feo apócope que en sus labios sin embargo, sonaba como el agua borbollante del río Abalar que cruza joven y violento por el bosque de la Candelaria en la ladera baja del monte del Cristo.

Por cierto, y porque viene al caso, cuentan las ancianas personas del lugar que algo misterioso sucede en el Puente del Suspiro que se encuentra dentro del bosque de la Candelaria a la altura del río Abalar. Y de eso tuve yo experiencia en ese mismo día, y a ese tema entro ahora.

Los grupos de personas comenzaban a entrar en el campo de la feria, dentro del monte del Cristo: unos a caballo, otros caminando con sus bolsas y sus neveras y, los más, en sus coches y furgonetas grandes de donde salían los más numerosos grupos de personas.

Por fin, el autobús trajo a la banda de música que amenizó la romería con sus tamboradas estruendosas y con gaitas y el chillonas y festivas que llenaban el lugar de bullicio y alegría. A mí siempre me gustó esto de la charanga y la melodía, a su ritmo mis pies se mueven solos cuando la sidrina sube y baja el chorizín, pues la primera alegra la cabeza y los segundos pican en los pies y así se mueven solos al son de la pandereta y el tambor.
Solo Helen Hunta detiene a Jack
Solo Helen Hunta detiene a Jack en Mejor Imposible

No cabía un alma más cuando el cura párroco se decidió a comenzar la misa. Rondaban las doce del mediodía y el sol golpeaba inmisericorde atrayendo un calor húmedo y sofocante que comenzaba a abrirse camino en el sudor de los romeros y empujaba la niebla hacia el bosque donde, anclada a la ribera del río, se quedo parada y tranquila hasta que la tarde la volviera a despertar impaciente para acompañar en el monte del Cristo a la luna y a los misteriosos sonidos de la noche.

Terminada la misa, comenzaron los petardos, las tracas y las gaitas a sonar insufribles y dolorosas. Muchas veces me preguntaba qué hacía yo lanzando bombas de palenque, con lo molesto que me resultaba su sonido, y lo estresante de cuidar que la vara cayera lejos de la gente que andaba buscando acomodo a la sombra de los árboles. En más de una ocasión se había rifado alguna bofetada por culpa de esas dichosas varas que caían desviadas por el viento cerca de algún grupo que comía tranquilamente o dormía placenteramente la siesta a la sombra del patrón.

Una vez cumplida la rutina de cada año, me fui decidido en busca de Irita, que estaba sentada donde su familia. Cuando me vio, se levantó y casi diría que corría hacia donde yo me encontraba. Estaba radiante con su blusón blanco que flotaba al viento dejando ver la silueta llamativa de su ropa interior.

El calor hizo el resto y comencé a sudar como un pollo. El vaquero ajustado y las zapatillas de color rojo completaban el uniforme del romero de San Pedro.
Venía a mí con una sonrisa difusa y casi transparente, feliz y jocosa, aunque su mirada parecía distraída, pues no miraba hacía el lugar exacto por donde yo me acercaba sino que, a unos metros de mí, me acompañaba jovial y juguetón el bueno de Pepín luciendo los galones de mozo soltero más deseado del pueblo. ¡Irita no me miraba a mí!
Alimentado a Verdel
¿Con quién se irá Verdel?
Disimulé al cruzarme con los dos y me dirigí justo hacia el lugar donde mis pasos me llevaban cadenciosos y, ahora, enfurecidos y violentos, me dirigí justos hacia el sitio donde descansaba mi bicicleta.

Pepín e Irita se abrazaban y besaban a la vista de todos, con lo que sellaban su compromiso ante la mirada expectante de todo el pueblo incluido el cura, el médico y el alcalde de San Pedro que daban por bueno el cumplimiento de sus gestiones e intereses. Nada había ya que hacer allí, así que monté en bicicleta y corrí pendiente abajo como alma que lleva el diablo.


Continuará (..)


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viernes, 23 de octubre de 2015

Un relato sobre el lado bueno de las cosas Parte I

El género del absurdo

Eustaquio Fuencisla y las criaturas del Oscuro Averno


Si hay un género difícil de cultivar en cine, novela o teatro es el género del absurdo. Las razones son muchas pero sobre todo creo que la principal dificultad estriba en emplear el código adecuado para que quien lee o ve entienda que estás manejándote en ese género proceloso que navega dentro de las aguas turbulentas de la comedia, el ridículo, el drama o hasta la tragedia.

¿Cuántas veces nos hemos mirado para preguntarnos si esto va en serio cuando de una novela o de una película absurda se trata? Hay obras maestras de este género, pero quisiera comentar algo de una película que obtuvo el reconocimiento en cuanto a premios pero, sin embargo, tuvo críticas irregulares debido, sobre todo, a que comienza dentro del absurdo con el dibujo de una realidad cruel que solo se puede manejar con sentido del humor, para acabar siendo una clásica "peli" de romanticismo dulzón y edulcorado.

Jennifer Lawrence
Jennifer Lawrence interpreta el Lado Bueno de las cosas

Eso es, más o menos, lo que dice la crítica sobre "El lado bueno de las cosas", una película interpretada como pocas por una Jennifer Lawrence excepcional (Oscar, nada menos, por este papel), un Bradley Cooper sorprendente y un Robert de Niro en su línea magistral.

En mi opinión es una película inmejorable pues aunque se mueva en el terreno del absurdo partiendo deliberadamente de una situación kafkiana y extrema ya avisa desde el título que va a terminar como terminan las clásicas películas de "chico busca a chica" y viceversa.

De hecho lo que sorprende es ese comienzo explosivo cuando lo que haces es sentarte a ver una película romántica del montón donde el dulce empalagoso del romanticismo más ñoño supone que vas a tirar a la basura los euros que reservas para ver cine el fin de semana. Y no es así.

Bradley Cooper y Jennifer Lawrence
Bradley Cooper y Jennifer Lawrence en el Lado Bueno de las Cosas

El descubrimiento de las cualidades interpretativas de Jennifer Lawrence y el extremo absurdo de las secuencias de la primera hora de la película valen la pena y necesitan de esa transformación en una película romántica porque si no, no podríamos digerir tanta crueldad con unos personajes que están locos de remate. Esa película, necesita ese final porque su tesis es que siempre hay un lado bueno de las cosas y esto se trata de cine, amigos, no de creerte la dura realidad.

Lo mismo sucede en esa otra obra maestra que se mueve entre el romanticismo más ñoño y la crueldad más dura y que también merece un reconocimiento de eso que se llama el séptimo arte. Esa otra película de similares características es "Mejor Imposible", y ya hablaremos de ella.  En ellas late el mismo fondo y es que en el cine (como sucede en las novelas o en el teatro) es posible lo imposible. Cosa que en la vida real sucede más bien poco, salvo si sabes interpretar bien los signos como diría Jennifer Lawrence en en "Silver Linings", ¿no?



Todo esto para presentaros mi absurdo relato, ¿O era mi relato de lo absurdo?

DEL CUENTO QUE NARRA LA CAÍDA DE EUSTAQUIO FUENCISLA Y EL ENCUENTRO CON LOS SERES DEL AVERNO OSCURO QUE HABITAN EN EL PUENTE DEL SUSPIRO DENTRO DEL BOSQUE DE LA CANDELARIA CUANDO LUCE EL SOL Y HAY NIEBLA EN EL MONTE DEL CRISTO EL DÍA DE SAN PEDRO
PARTE 1
Se le había ocurrido al párroco la feliz idea de tratar el tema del infierno, el cielo y el purgatorio convencido de que mi experiencia en el Monte del Cristo había resultado un encuentro con aquellas almas que se hayan prisioneras en el purgatorio esperando las oraciones de los fieles.

Aquella fue una experiencia curiosa, pero atribuirla a seres que purgan sus penas me parecía un exceso del buen cura y, maldita la hora en que accedí a contarla, porque no soy persona dada a adornos florales encima de un escenario, esa es la verdad.

Aún así, llegó el día y me dispuse a contar aquella experiencia de frutos sorprendentes dentro de los salones parroquiales que se encontraban atestados de vecinos interesados en mi suceso, suceso que demostraba el mito que siempre había rodeado a aquel bosque dentro de aquel monte en ciertos días del año cuando la niebla ocupa el lugar por donde discurre el río y el sol golpea sin piedad en lo alto del monte.

  • Buenas, me llamo Eustaquio Fuencisla para servirles, caballeros y bellas damas, que de ellas no me olvido..., casi nunca. Me obligan aquí las buenas gentes del lugar a contar lo acaecido aquel infausto día de la Romería de San Pedro en que cogí la bicicleta y me largué, allá, por el bosque de la Candelaria cuando Irita me dio calabazas con el bobalicón, perdonen la naturalidad, de José (el Pepín), ya saben de quién hablo. Comienzo el extraño relato..., ¡no se rían, hombre, que es cosa seria!... Lo tengo que leer, así que,... disculpen los anteojos.
Bradley Cooper y Jennifer Lawrence
Bradley Cooper y Jennifer Lawrence. ¿Quién sigue a quién?

<<La mañana del día 29 se había levantado tibia, como casi siempre por estas tierras, la niebla ocupaba el pueblo y ahogaba el monte en un manto blanquecino, misterioso y frío. La colina del Cristo amanecía, muy de madrugada, con el campo mojado a causa de la niebla y temíamos todos, incluido Don Ramón, que desluciera el día del patrón y las bondadosas personas del lugar, al final, no se animaran a subir de romería.

Estuvimos trabajando a destajo Don Ramón, Pepín y yo mismo preparando el altar y todo lo necesario para la misa y para los festejos de después. Yo me había encargado de acarrear la sidra que habíamos pedido en Casa Manolín.

Tres viajes tuve que hacer en la DKV para poder llevar todo lo necesario. El último viaje, como no tenia nada que llevar y estaba harto de tanto coche, tanto bache y tanto “subebaja”, decidí recorrerlo en bicicleta.

Me encanta ir en bicicleta por el campo; siempre me gustó, la verdad. El caso es que, nada más llegar al monte, la niebla se había levantado y el sol empezaba a castigar con justicia la inmensidad del cuadrángulo que forma el lugar donde celebrábamos la romería.

El campo se secaba de forma vigorosa, las flores se abrían adolescentes y el espacio virginal despertaba como nunca: eufórico con sus tonos violáceos, añiles y blancos orlado de un manto de brillante y luminoso color verde. La variada flora que el monte atesora se mostraba en el campo de la fiesta, sin temor ni rubor alguno, con su cara más vibrante.

Don Ramón andaba pletórico y diría que un espíritu nuevo se le apoderaba porque parecía optimista y vivaracho como nunca - nada que el sol no arregle por estas tierras-. Abrimos una botella de sidrina y nos la acabamos entre los tres acompañada con un poco de choricín que puso el buen párroco a nuestra disposición. Los tres nos alegramos pensando que nada hay mejor que un día de romería con el sol ardiente en el cénit azul y el campo efervescente como estaba en ese momento en que la sidra y el sol se suman para hacer patria de la euforia infantil del buen bebedor.

Jennifer Lawrence y Bradley Cooper
Jennifer Lawrence y Bradley Cooper, con estos dos quién no encuentra un lado bueno de las cosas. Creo que ambos llevan bien su locura. ¿No es cierto?
Quedaba todavía hora y media para la misa y el campo permanecía casi vacío, tan solo algunos de los más madrugadores empezaban a buscar el lugar donde acomodar a la familia colocando las sillas para los mayores y arrastrando las neveras portátiles y las mochilas hasta el pie del árbol que, generoso, ofrecía un mullido jardín con sombra y respaldo para la siesta.

Era cuestión de regar el trabajo realizado, el acopio de sol y la alegría bulliciosa del alcohol mañanero con un buen desayuno campero: sidra y choricines que el cura aportó a modo de compensación pecuniaria por la ayuda prestada, pues como bien decía: “el obrero es digno de su salario” y, siendo que la parroquia era pobre, regó nuestra ayuda con algo de sidra y los buenos modos de una agradable conversación.

Don Ramón era ducho en las buenas artes de la charla pues sabía de todo y de todos y circulaba con soltura entre el románico y el ejemplo de los santos sin parecer pedante ni demasiado espiritual, cosa que acababa por matar casi cualquier comentario que se riegue con el zumo de la manzana, con esa chispa más de gracia que le hace ser a la sidra algo más que mosto.

Robert de Niro y Jennifer Lawrence
Robert de Niro y Jennifer Lawrence. A ella le dieron el Oscar por esta interpretación, él no se cuántos tiene, merecerlos, casi siempre. NO está mal para un pelñicula recibida regula por la crítica. A mí sí me convenció, precisamente por lo que dicen las criticas que no se dieron cuenta de lo que dice el título... ¿o sí?
Pepín y yo, por nuestra parte, éramos más de callar y escuchar; aunque a Pepín le gustaba más que a mí dar el contrapunto al discurso del párroco. Teníamos, Pepín y yo, una disputa pues andábamos después de nuestros años de estudio y de conseguir nuestros primeros trabajos tras las mozas del pueblo buscando aquella con la que casarnos y formar una familia provechosa y agradable. En concreto, en la búsqueda de la mejor mujer del lugar, habíamos coincidido en que Irita era sin ninguna duda la mejor de todas ellas.



CONTINUARÁ (...)

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martes, 20 de octubre de 2015

Otoño en el Parque del Retiro de Madrid

Un relato de corredores

Un relato para todos

El Real Parque del Buen Retiro de Madrid es uno de los Parques románticos más emblemáticos del mundo, sus dimensiones, localización, riqueza arborística, su carácter monumental y su gran estanque central ha sido y será un centro neurálgico de cualquiera que visite o viva en Madrid. Allí, en el centro de la gran ciudad, te sacudes la polución, el ruido y el tráfico - en ocasiones infernal - de la ciudad de Madrid.

Otoño en el Parque del Retiro en Madrid
Otoño 1 en el Parque de Retiro en Madrid


El origen de este gran bosque urbano tiene, como tantos otros sitios populares en España, un carácter Real pues era un territorio, primero, de caza y luego de solaz y recreo de los distintos Monarcas de la dinastía española. Así, al llevar Felipe II la capitalidad a Madrid impulsó este terreno que por aquel entonces se encontraba en la salida de la ciudad hacia la ciudad complutense de Alcalá de Henares.

El Parque fue reformado y construido como tal parque por Felipe III y, sobre todo, por Felipe IV y era tal la categoría del lugar que en lo que hoy es su Estanque se rememoraban las grandes batallas navales en las que había participado el Reino de España.

El Buen Retiro tiene no pocas historias que contar y cuestiones originales, desde los tiempos en que era el zoológico de Madrid o - como se llamaba entonces - "la casa de fieras" hasta la única estatua conocida, quizás en todo el mundo, dedicada al demonio o al diablo. Esa gran obra de Ricardo Bellver de corte romántico que recuerda al ángel caído en desgracia tras la derrota con el arcángel San Miguel.

otoño en el Parque del Retiro en Madrid 2
Otoño 2 en el Parque del Retiro en Madrid

Inspirada en lo versos de Milton no es una estatua de adoración sino al contrario, un fiel reflejo de toda la consternación que la caída y el fracaso del querido Ángel de la Luz mostró según los relatos bíblicos. Así decía Milon en aquellos versos:

"Por su orgullo cae arrojado del cielo con toda su hueste de ángeles rebeldes para no volver a él jamás. Agita en derredor sus miradas, y blasfemo las fija en el empíreo, reflejándose en ellas el dolor más hondo, la consternación más grande, la soberbia más funesta y el odio más obstinado"

Ángel Caído de Ricardo Bellver en el Retiro
Ángel Caído de Ricardo Bellver en el Retiro
Pero es el Parque un lugar de recreo donde tanta gente camina sin darse cuenta de la monumentalidad de su entorno, rodeado por las imágenes de los Reyes de una dinastía sin igual, arrullado por árboles de todo tipo y sintiendo los perfumes de las flores más hermosas se pasea el Madrid de ayer, de hoy y de mañana a la sombra de edificios exclusivos y rodeado de un verdor exquisito y sin comparación alguna.

Pues si es Madrid una ciudad de estaciones, la estación que mejor le sienta es la del Otoño pues los tonos cobrizos y caoba de los grandes árboles, unidos al viento seco de esta estación escribe en verso y cincela la roca de la ciudad por dentro de este gran Parque. Allí los corredores, los ciclistas, los patinadores, los niños y ancianos cobran la vida que arranca la ciudad con sus prisas a jirones.

Dinastía real en el Parque del Retiro de Madrid
Dinastía Real en el Parque del Retiro de Madrid (Pilar reservado para???)

Un poco de aire sano dentro de la prisa, un poco de aroma fresco en el frasco de los humos cenicientos, un poco de vida que es el aliento del Real Sitio del Parque del Buen Retiro.

Mi relato, homenaje a corredores y paseantes del parque es el que sigue:

Otoño

El palacio de cristal del Retiro de Madrid en Otoño
El Palacio de Cristal en el Retiro de Madrid en Otoño
El otoño crecía de amarillo en los árboles del Retiro, el movimiento acompasado de las hojas se hacía bullicioso y ocupaba el espacio visible, las plantas cobraban vida y definían la personalidad de la estación melancólica y triste.

El sonido de las hojas que pisaba recordaba que otro año se había marchado y que el verano se alejaba, dejando que los vientos y las lluvias ocuparan el cielo para empapar el asfalto y la mirada de aquellos en los que se adivinaba – no sé si era a consecuencia del modo en que los veía con mi edad – un gesto furtivo que se quejaba por abandonar los placeres que el cálido verano depositaba sobre la piel a cambio de artificiales calores enfundados en parcas y abrigos.

El Retiro correr en otoño
El Retiro correr en otoño

El jardín de esta urbe se opacaba en un sinfín de tonalidades amarillas, cobrizas y castañas, con una variedad dispersa y rica en matices en un bosque centenario que se resistía a morir devorado por el cemento, la grava y el cristal donde las personas eran automóviles y los trenes – furtivas almas que nunca se detienen para siempre – se rendían a ser el simple diapasón de la ciudad, un conjunto de chillidos rítmicos que atiplaban el tono urbano según que la madrugada viniera o llegara la tarde.

Las zapatillas amortiguaban la edad en el asfalto mientras mis pensamientos vagaban entre lo efímero del tiempo y lo volátil de la vida, sólo correr me descansaba, paradojas del “running”. Las piernas desnudas sentían los primeros fríos, la chaqueta del chándal era la única prenda de abrigo que me permitía antes de dejarme devorar por el monstruo rutinario del invierno madrileño.

Me tenía por un tipo afortunado, pues mis poros recogían oxígeno nuevo cada mañana, mis músculos se tonificaban y mi cabeza amanecía entre árboles inmensos, aguas intermitentes y estatuas conmemorativas de efemérides, lugares o personas; incluyendo la de aquel ángel caído en imagen dolorosa, tan extraña y alejada de nuestros usos normales.

Estanque y estatua a Alfonso XII en otoño en el parque del buen retiro
Estanque y monumento a Alfonso XII en el Parque del Buen Retiro. Las barcas no se guardan en otoño

En tanto la ciudad se desperezaba, yo ya había bebido intensamente sus primeros estertores y exhalado su aire más joven; había medido la resistencia de mi cuerpo ante los cambios de un clima caprichoso y disfrutado de un aire lleno de sabor, de ese frescor dulce que me reconciliaba con la vida dentro del Parque del Retiro arrullado por el otoño de Madrid con sus tonos cobrizos y castaños.

Al llegar a casa, tan solo me quedaría el resto por hacer... Otros, comenzaban a caminar al alba cuando yo ya había concluido la parte sustancial del día.


Y como tengo un libro en venta recién salido del horno, os lo recuerdo: Dentro del Pozo en CreateSpace y Amazon.



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domingo, 18 de octubre de 2015

El video promocional de Dentro del Pozo

¿Qué pasaría si un día te despiertas como de una pesadilla dentro de un pozo oscuro, sin agua, solitario y que rezuma a humedad?

¿Qué pasaría si no recordaras nada de tu pasado?, ¿qué harías?
...
¿Qué hago aquí?

¿Dónde estoy?

¿Cómo me llamo?


video

...
El mar,,, Tu mar
...
¿Qué ha pasado, Jacin, allí...?


video


Dentro del Pozo

Novela de Vicente Boado Quijano que se puede adquirir en:

En papel en la siguiente página de CreateSpace

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En ebook en la siguiente página de kdp Amazon

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jueves, 15 de octubre de 2015

Próxima publicación

Dentro del Pozo en formato papel

La historia de Jacin

Desde hace unos meses he publicado la historia de Dentro del Pozo en ebook disponible exclusivamente en ese formato para Kindle de Amazon. Ya os anticipo que pronto lo tendréis disponible en formato papel para que lo podáis releer, prestar o utilizar de adorno en vuestra librería (una vez leído, claro está).

Soy de los que creo que un libro no es un libro del todo hasta que no ocupa un lugar en una librería, quizá olvidado... quizás no. Así que me he propuesto adornar vuestra librería, un poco.

La buena acogida que ha tenido la versión de kindle y las buenas críticas recibidas me animan a publicar también en papel la última versión corregida y aumentada - ni mucho de lo primero ni tampoco de lo segundo - pero como el formato clásico así lo exige, así lo digo.

Os dejo un vídeo virtual de calidad algo mejorable para que podáis apreciar la buena pinta que tiene,  ni que decir tiene que me siento como un padre con su prole, feliz y responsable. Espero que disfrutéis de esta lectura al menos tanto como yo he disfrutado escribiendo la historia de Jacin:

video

Evidentemente os animo a comprarlo; ya os diré la forma de hacerlo en unos días; mientras tanto lo tenéis disponible en e-book de Amazon, como siempre.

También os hago un resumen de los relatos y micronovelas que ya han sido entrada de este blog y que  están siendo publicados en formato Wattpad, donde podéis leerlo y compartirls sin ningún tipo de problema.

PUBLICACIONES EN WATTPAD


Un periodista especializado en arte toma un café con el reconocido pintor Kevin Shepard, mientras desayunan le revela la aparición de un extraordinario manuscrito de un autor desconocido. Durante la conversación le descubre una obsesión: pintar una mirada, la mirada del autor del manuscrito cuando tras una azarosa vida está a punto de poner fin a su vida. Esa mirada será el culmen de una gran carrera.
Sin embargo la obsesión parece cegarle y le hace percibir amenazas inexistentes de forma enloquecedora como si la vida del autor del manuscrito y la suya propia estuvieran unidas a través del tiempo.
¿Será verdad lo que percibe Kevin o será que en busca de la belleza pura ha enloquecido? Una aventura propia de la Serie Negra que no tardarás en descubrir en esta micronovela cargada de suspense y misterio.
 
RELATOS BREVES

 
La entrada en Galicia por el Camino de Santiago se realiza sobre un terreno montañoso rodeado por bosques de robles y castaños. Quien lo cruza en invierno se aventura a que la nieve le sorprenda con fuertes vientos, así el camino se diluye y desaparece como borrado por un manto blanco. Entonces sentirás el frío y oirás el aullido de los lobos que se preparan para una noche con luna de sangre... Una luna llena muy especial.
Dos peregrinos se encuentran perdidos en el Caurel en una noche semejante, encontrarán una ancestral palloza donde refugiarse que está habitada por una amable anciana. Al calor de la lumbre, ella les contará las leyendas y mitos que impregnan los bosques de la tierra entre Galicia y León. Historias de lobos, de brujas, de "meigas" y "trasnos". Historias en ocasiones terribles, en ocasiones amables.
Pero las noches de las primeras nieves del invierno cuando coinciden con la luna de sangre siempre suceden cosas extraordinarias, extrañas, sugerentes y terribles. Sucesos como los que estás a punto de descubrir.

A finales del siglo XVIII un noble díscolo viaja a la Francia de la Revolución. Allí junto a su amigo Jaques de Rapunaire aprende el oficio de la imprenta de libros hasta entonces prohibidos y que, con los nuevos tiempos que corren, le genera pingües beneficios.
Con la llegada del hermano del emperador a España, José I de Bonaparte, regresa el Conde a Madrid y abre una imprenta con la misma intención y con la misma compañía. Son buenos tiempos para su negocio y, entonces, reforma el viejo castillo de la familia en Argamasilla del Olivo en un fastuoso palacio de estilo francés.
Allí toma por esposa a Clotilde de Buenaescusa, una mujer bien vista dentro de los círculos nobiliarios de Madrid, y tiene con ella dos hijos. A pesar de las apariencias formales del VI Conde de Argamasilla vive de forma libertina con sus múltiples amantes del Palacio Real.
Tras la salida del Rey, la guerra de la Independencia y la huida de sus amantes de la Corte francesa se van a precipitar los acontecimientos. El Séptimo Conde vivirá, entonces, tiempos sórdidos y oscuros en una aventura esculpida en un romanticismo gótico donde la pasión y el desenfreno culminan siempre en la colina del olvido.

La noche tras la lluvia:

Un hombre con un pitillo en la boca y un sombrero de ala caída abandona un local de los barrios bajos de la ciudad. La lluvia ha caído a lo largo de la tarde de forma tormentosa dejando en la calle la vaciedad de la huida, el aire fresco de la condena cumplida.El otoño se aproxima inexorable con vientos frescos de libertad... es tiempo de recordar.

Echa la mirada atrás como tratando de reconstruir las circunstancias qué le condujeron a trabajar en aquel tugurio de los bajos fondos, en aquel local donde la gente toma copas para olvidar los crímenes pasados. Y recuerda las razones que le llevaron a ese callejón sin salida: una bella mujer, un injusto crimen, el dulce sabor de la venganza y el precio que hay que pagar por paladear ese dulce saboAl echar la vista atrás sus ojos se quiebran, su mirada se apaga y su memoria se cierra...
La hermosa Estefanía, ¿que fue de la bella Estefanía?
 


 
Dos relatos con idéntico motivo. En el primero, el vigilante de la sala de estudios resulta un hombre pacífico y tranquilo, tras veinte años al servicio le proponen que gestione la sala de 
estudios durante la madrugada. Las cosas no le han ido bien últimamente y una tensa separación le ha dejado solo.
 
Con la profesionalidad que le caracteriza se hace cargo de la sala y acomete con eficacia y disciplina su mandato. Resuelve con mano izquierda los conflictos naturales que se le presentan a lo largo de la noche. Poco a poco, impone su ley en la sala donde todo sucede según él lo tiene previsto. El silencio es para él un tesoro de incalculable valor y se empeña en que reine durante toda la noche. Sin embargo algo va a suceder... algo terrible... algo de impredecibles consecuencias que nadie es capaz de narrar desde entonces.

El otro relato, es mejor que lo descubras, tiene en lo sorprendente de su narración un marcado carácter subjetivo y romántico. Una pequeña joya al menos para mí, que es criatura que nace de las yemas de mis dedos.
 
  
Javier es un escritor meticuloso de gran prestigio. A la hora de terminar sus novelas se encierra en su casa junto al acantilado con su secretaria personal, una mujer sofisticada que permite que el mundillo crea que es su amante pues parece convenirle a su carrera. Ella está enamorada de él y alberga la ilusión de que alguna vez él se separe de su mujer. Sin embargo, los planes de Javier son muy distintos. Lejos, en Madrid, su esposa parece vivir ajena a estas circunstancias. 
 
Centrada en su prestigio personal deja que Javier haga las cosas a su modo con una relación distante y poco afectiva; pero algo va a suceder que precipitará los acontecimientos. La nueva novela de Javier esconde algo en su interior que él mismo desconoce... Quizás te interese descubrirlo a ti.

Leer más: http://vicenteboadoquijano.webnode.es/


sábado, 10 de octubre de 2015

El encierro del escritor. Parte IV. Final

El Golpe, entre tramposos anda el juego

Organizar la jugada para sacar ventaja

Entre las muchas película de mafiosos y jugadores, estafadores o tramposos me quedo con "El golpe", Una película divertida como pocas en que las trampas, venganzas, trucos y engaños impiden saber quién engaña a quién hasta el desenlace final.

En esta película se juega con el espectador de forma paralela al propio estafado, el mafioso Lonnegan interpretado por Robert Shaw y desconocemos, en realidad, quién engaña a quién. Así, el par de truhanes Hooker (Robert Redford) y Gondorff (Newman) organizan la venganza perfecta contando con un elenco de delincuentes de los bajos fondos de la ciudad de Chicago manejando extraordinariamente los tópicos personajes del buen estafador con ansias de venganza.

Paul Newman y Robert Redford en el Golpe
Paul Newman y Robert Redford en el Golpe


La parte de la trama que más sorprende es la persecución en paralelo de Hooker, el cual es perseguido por el más certero de los "pistoleros": un tal Salino. La sorpresa viene cuando el bueno de Hooker se enamora de una mujer a la que ve venir - en una secuencia memorable - en la que todos descubrimos que Salino es esa mujer fervientemente enamorada de Hooker y que interpreta más que bien la secundaria Dimitra Arliss. Loretta Salino siempre tendrá un grato recuerdo entre los amantes del buen cine.

Una película que se llevó siete Oscar de la Academia y que, además, de buen cine es verdaderamente entretenida pues soy de los que creo que entretenimiento y calidad pueden ir de la mano en cualquier clase de expresión artística.

El timo de Lonnegan
El timo de Lonnegan
Terminemos la historia que tenemos pendiente de El Encierro de El escritor, con la última parte y el epílogo de este pequeño gran Relato, Cuento, Mito o Leyenda.

EL ENCIERRO DE EL ESCRITOR (PARTE IV)


EPISODIO III. LA NOVELA DE SU VIDA

Cartel de The Sting
Cartel de The Siting, El Golpe

Javier se quedó quieto, como petrificado. La novela estaba describiendo su propia realidad, y esa era la razón por la que le atraía tanto lo que escribía como repulsión le producía la historia que iba surgiendo de sus dedos perseverantes e imaginativos. Unas yemas que, a fuerza de contar historias, acababan por contar la historia de su vida, su vida en forma de novela.

  • Y... ¿y los muertos? - Preguntó nervioso.
  • No lo sé, quizás sean muertos de verdad. Eso lo sabrás tú... ¿Qué es lo que has tenido que hacer para llegar a la cima? - preguntó Matilde con una sonrisa recta entre irónica y sarcástica, entre desconfiada y forzadamente fingida, como dando a entender que algo habría de eso si es que lo cuentas en la novela.
  • Ah, eso me tranquiliza... porque a las altas cumbres de la literatura donde me hallo, he llegado sin hacer otra cosa que escribir sin parar y darme importancia en el mundillo. Y Esas dos cosas son mérito mío, porque el personaje que se infla en las entrevistas me lo he preparado concienzudamente. - A Javier las insinuaciones no le descomponían, presumía de agilidad de mente y a buena fe que la tenía.
  • Bueno, quizás sean tus novelas o algo así. Ya sabes... como eso de... tener que matar al padre para emanciparse realmente, tú tienes que matar a las novelas anteriores para seguir escribiendo algo novedoso. ¿Qué te parece la idea...?
  • Je, je. Rebuscada, fetichista y propia de un psicoanalista. Yo no confío mucho en Freud y su idea de las frustraciones y los síndromes ocultos en algún lugar de nuestra psique, si te digo la verdad. Pero es una idea... discutible, al menos.
  • Ya, pero sin embargo, hay una cosa que me inquieta... - Interrumpió Matilde con su rostro serio, ese que ella ponía cuando iba a decir algo importante.
  • Supongo que muchas, porque si tú eres la secretaria de Thorpe, vives un poco atrapada entre tus deseos y la realidad... entre lo que te gustaría tener y lo que realmente tienes.
  • No seas capullo, si no te importa. Estoy haciendo mi trabajo y... me merezco un poco de respeto...
  • Tienes razón, tienes razón, perdona...- Asintió Javier con la sensación de que valían más los comentarios a su novela que cualquier otras cosa de la propia Matilde, tocar en la fibra de sus sentimientos podría provocar que ella se cerrase en banda y le interesaba mucho, más que nada en este mundo, lo que estaba pasando en su novela. El ego de Javier había que alimentarlo mucho.
  • La última escena..., la escena inacabada...
  • ¿Sí?
  • Estaban Lian y Laica en la casa en situación... digamos... comprometida, cuando iba a entrar su mujer que se había enterado de la relación que no tenían, pero parecían tener. Ella iba con un arma...
  • Ah, ¿ves? No es tan autobiográfica....
A las espaldas de ambos, la puerta de la entrada de la casa se abrió dejando ver un abrigo de piel negra y unas gafas de sol oscuras tras de los cuales se ocultaba una mujer de mediana edad, con la piel pálida como de porcelana y una media melena rizada de tono cobrizo. Una hermosa mujer que alcanzaba la edad madura. Sostenía un arma que apuntaba directamente a Javier.

  • Eres un auténtico hijo de puta, Javier...
  • Nooo, ¡espera...!
Pam, pam, pam” Tres golpes secos como cuando la madera cae al suelo se dejaron oír en la casa del acantilado de Javier. Matilde sacó las manos de delante de sus ojos y pudo ver cómo caía en el suelo el cuerpo inerte de su amante fingido. Se abalanzó sobre él intentando que tomara aire, pero el cuerpo sin vida no respondió.

Hooker y Gondorff
Hooker y Gondorff, los mejores tramposos del cine


  • ¡Javier!
  • Ahí lo tienes, Matilde. Si lo quieres te lo puedes quedar. A mí ya no me sirve para nada.
Cerró la puerta al marcharse y lanzó el arma por el acantilado hasta que el agua impetuosa la engulló y la ocultó para siempre de los ojos de los hombres, de la misma manera que borra la arena, así borró el mar el crimen cometido. Un arma que jamás aparecería, dos bocas cerradas que nunca hablarían, un batir continuo y violento de las olas en el acantilado, un sonido ensordecedor, tres almas marchitas y una casa señorial sobre un acantilado verde y azul. La escena de un crimen que se borra, como se borró la vida de Javier... un gran escritor que deja una obra que siempre sobrevivirá. La obra imborrable de la novela de su vida.

Sabía que Matilde no diría nada pues era otra víctima del comportamiento de Javier, dos mujeres a las que dominaba como piezas deconstruidas de su propia obra, como fuentes inagotables de las que surgían los miedos, los engaños, las envidias y los celos que tan precisamente describía en cada una de sus novelas.

No habría otra novela de Javier Manzano Reinosa, autor prolífico y exitoso, quizás el más grande escritor de misterio de todos los tiempos en lengua española.

Loretta salino El Golpe
Loretta Salino El Golpe, qué engañados nos tenía


EPÍLOGO. TRAS LA MUERTE DEL AUTOR.

Al poco de la muerte de Javier, cuyos asesinos no fueron encontrados jamás, publicó su primera novela Matilde Aguafuerte Domingo. Un título que todos aseguran que tiene el mejor comienzo jamás leido en una novela de intriga pero con un final “facilón” y de mal resultado, como escrito sin el vigor y la fuerza de las primeras doscientas páginas. Fue, no obstante, un Best Seller gracias a la truculenta historia que iba contando por los platós de televisión la hermosa y sofisticada Matilde.

La audiencia millonaria de los programas en los que esta bella ayudante de Javier Manzano contaba la historia del atraco en que perdió la vida su muy querido jefe le permitió hacerse rica. Enfundada en un rojo vestido que resaltaba su espléndida figura, con una aguja rematada con una perla opaca sujetando un moño definido y preciso, y ocultando un sugerente sujetador negro del que tan solo se veía - si la ocasión era propicia y las preguntas intrigantes rozaban lo peligroso - las tiras oscuras tras resbalar por sus hombros la manga sisa de su espectacular vestido, lo justo para dar pie a la imaginación... siempre atrevida de los televidentes.

Una imaginación con la que ocultaría la verdadera historia de un plagio y un asesinato. Matilde hizo la mejor promoción posible para su novela contando con los más bajos instintos de los espectadores del prime time televisivo: el morbo innato que da paso al chismorreo y un deseo carnal latente en el público masculino unido a la envidia y admiración medida del público femenino. La codicia de lo que se desea pero no se tiene.

La viuda de Javier, Silvia García Lerma, declinó su asistencia a cada uno de estos programas, a la que fue invitada de forma perseverante y solícita, pero financió sin preocupación alguna la publicación de “La pistola en el acantilado” con la que Matilde se enriqueció, pagando fuertes sumas de dinero cuya procedencia tuvo origen en la herencia que le dejó el malogrado escritor.

Así, las partes implicadas en este tortuoso y en realidad inexistente “menage a trois” recibían la merecida recompensa. Silvia como una triste y millonaria viuda que repartía su vida entre actos benéficos y rutilantes amantes, jóvenes y vigorosos. Matilde como directora de una editorial dedicada a la novela policiaca que presidía el más prestigioso concurso de novela negra en lengua castellana, el cual que llevaba por nombre el de su añorado jefe.

Javier Manzano Reinosa, enterrado a los pies de un acantilado que oculta una pistola con mucha información, quedaría a la postre como un escritor maldito, un escritor de culto para los amantes de la novela negra. Su casa, la casa del acantilado, como la meca de todo escritor que adoraba el misterio y donde se alojaban - por un precio poco razonable - aquellos que soñaban con recibir las musas que inspiraban a Javier para escribir la novela de misterio más exitosa de la temporada.

Matilde repetía siempre una frase de Javier cuando le preguntaban por su negocio editorial: “la realidad siempre ofrece argumentos para escribir otra novela, y si no... se la fuerza un poco”.

FIN

El Golpe, secuencia de la muerte de Salino.
¡Cómo juegan con el espectador! Qué sin vergüenzas