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domingo, 10 de abril de 2016

El mundo y sus muros

Jack Nicholson vs Tom Cruise

Algunos muros buenos - algunos hombres buenos

Más allá de lo discutible de la cuestión, la escena de Algunos hombres buenos en la que Jack Nicholson defiende su actuación en Guantánamo frente a un idealista Cruise quedará en los anales del cine como una secuencia maestra - aunque esto siempre habrá quén diga lo contrario - del género de abogados, litigios o como se quiera llamar.



Supongo que todos, o casi todos, la recordamos; esa escena en la que "Nicholson" - con todos sus galones - acaba diciendo eso de "vivimos en un mundo que tiene muros mientras otros se cubren con la paz que yo les proporciono... Por eso tú (se refiere a Cruise) me quieres en ese muro, para proteger la paz que te proporciono"

Evidentemente no es literal pero el argumento invita a pensar, más allá de que Cruise ganará el envite porque algunos hombres buenos no pueden perder nunca en el cine; nos queda en la memoria esa cuestión. ¿Será verdad que nuestra sociedad necesita de esos seres rudos que protejan nuestra libertad, nuestra paz?

Vendrá - como no - Demmi Moore a "protestar enérgicamente por la cuestión", pero si bien no conviene construir muros donde se puede solucionar y se debe solucionar de otra manera las cuestiones (a mí me resulta un ideal estupendo, el pensar que no hacen falta muros en plan "Imagine" de John Lennon); lo cierto es que, a todos los niveles, en cuanto hay algo bueno que defender, todos contruímos nuestro muro que tratamos de defender porque nuestra sociedad necesita que alguien garantice nuestra paz y nuestra prosperidad.


Y si no, preguntémonos por qué Google + tiene una políticas de funcionamiento,  unas políticas que deben ser justas y ser llevadas con criterio para que, en el exceso, no impidan la libertad de expresión de nadie, para que no generen injusticias de difícil reparación jugando con la fama de la gente. Las políticas y su defensa son necesarias, así también la fama de quienes participamos en ella.

Hoy, en el día que las Redes Sociales alcanzan cotas asomborsas de participación, no deberíamos caer en el error de construir muros donde no debería haberlos y conservar aquellos que son necesarios respetando los límites que el sentido común nos invita, unos límites que hablan de respeto a la dignidad de las personas, entre ellas su fama y su derecho a defenderse correctamente.


Sí, en Algunos Hombres Buenos gana Cruise porque representa la dignidad de la sociedad occidental, pero nadie niega que deba haber un Nicholson que vigile nuestros muros - al contrario - todos los queremos allí. Pero, precisamente por estar ahí, deben ser mas certeros en su análisis, deben ser más justos y mejores, de eso va la cuestión.

El discurso de Nicholson es inmejorable, es una escena excelente, y sabemos que nuestro mundo hay muros que nadie quiere, tampoco el que le toca hacer de centinela sobre él. Tarde o temprano, todos desearemos hacernos la pregunta de ¿para qué ese muro?, y el primero el centinela que está sobre el vigilando. Estoy convencido de que hay centinelas que ya sobran, por eso es mejor que no construyamos muros innecesarios para colocar centinelas que sobren sobre ellos.


Mi admiración y respeto para todos los que son necesarios porque todos los queremos ahí, en permanente vigilancia tratando de imponer el orden  y la justicia donde, sin ellos, vendría el caos.

Al lado de eso todos soñamos con mundos ideales, sin muros de ninguna clase. Justo como este relato que os presento - al final soñar es gratis -.




LAS VOCES DE LOS HOMBRES

Una línea nos divide, un río que corre borbollante y musical hacia el olvido. Tú me miras fijamente y yo te miro con detalle. Me sonríes, levantas tu melena para empaparte. A este lado, te siento inalcanzable pues las aguas separan tu estirpe de mi raza; las vestiduras que te ciñen como la vaina a mi espada, de las raídas y ensuciadas capas que cuelgan de mi espalda. Tu mirada borra fronteras invisibles y reales.

Una voz desde el paciente carruaje, potente y distante, enhebró un tapiz insuperable. Esta estrecha distancia no es río ni es de aire... Son las voces de los hombres que viven construyendo los muros de las clases. Recogiste las sayas para no mojarte.

- Corre niña – susurré – enciérrate en tu palacio de silencio, no se quiebre tu mirada. Mi sangre abrirá cancelas y cerrará las bocas de los hombres para acallar las clases.
 

Aprovecho para contaros que regreso con la mosca detrás de la oreja sobre las razones de la suspensión de Google +, pero con la intención de seguir ofreciendo mis escritos ya con más calma. Mis ocupaciones me impedirán ofreceros esto con el ritmo trepidante de ayer, pero seguirá presente la Bitácora de la Imaginación y Diario de un Policía para todo el que tenga interés. NO OLVIDÉIS incorporar vuestra cuenta de correo al NEWSLETTER de SUMOME si quereis recibir la Bitacora y el Diario con la periodicidad de su publicación.


Gracias a todos, echaba de menos escribir en la Bitácora para todos vosotros. Espero que os guste esta entrada.