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martes, 10 de noviembre de 2015

La mejor secuencia de la historia

Un relato terriblemente romántico

Plano, escena y secuencia

Señalando que salvo las excepciones en que las películas se ruedan en el formato de plano secuencia como La Soga de Alfred Hitchcok de 1944, todas las películas se dividen en partes cada vez menor. Así el plano es la menor unidad en que se divide una película, un conjunto de planos configuran una escena y un conjunto de escenas producidas dentro de una unidad de tiempo y lugar es una secuencia.

Al conjunto de secuencias ordenadas y organizadas de modo que se tenga una idea de la trama desde el principio al fin es lo que denominamos película y cabe recordar también, que una secuencia tiene sentido por si sola produciéndose de forma integrada a la trama de la película con una introducción, un nudo y un desenlace propio,

Anthony Hopkins y Emma Thompson
Anthony Hopkins y Emma Thompson en Lo que queda del día

Hecha esta aclaración voy a seleccionar cuatro grandes secuencias del cine de muy distinto pelaje y que, en particular a mí me parecen extraordinarias, alguna son un mero tratado interpretativo, una auténtica escuela de interpretación que solo algunos pueden llegar a completar.

Evidentemente se trata de una mera propuesta, entretenida y que quizás a alguien le descubra algo o quizás no, pero que en esencia se circunscribe a mi gusto personal, y eso es como la fe... indiscutible por definición, pues cada uno tenemos el nuestro.

1. Historias de Filadelfia, de George Cukor. Una obra maestra del cine interpretada por Katherin Hepburn, Cary Grant y James Stewart donde se narran los encuentros y desencuentros de Grant y Hepburn, Él un hombre de la alta sociedad de Filadelfia incapaz de alcanzar ningún compromiso y separado de Katherin Hepburn, ella una "diosa" de esa misma alta sociedad que vive elevada y distante y que es incapaz de mostrar sentimiento alguno ni debilidad pasional

La trama comienza con el fin del matrimonio ente ambos y se desarrolla cuando ella va a casarse por segunda vez y aparece él de nuevo merodeando por la vida de Hepburn donde un par de periodistas del corazón.ejercerán de inconscientes celestinas.

La secuencia elegida es la del comienzo de la película pues su comicidad apunta al ritmo y estilo del filme. Ambos están extraordinarios en la secuencia que refleja el perfecto carácter de ambos que es lo que conducirá a la trama de la película siendo un anticipo de la misma y, en definitiva, un prólogo de la historia eficaz, cómico que hace un extraordinario guiño al cine mudo.


2. Tú y yo (An affair to remember) de Leo McCarey e interpretada por Cary Grant y Deborah Kerr es una de las obras maestras del cine romántico de todos los tiempos, ambos se conocen en un crucero y se enamoran. pero los dos están previamente comprometidos y establecen una fecha para volverse a reunir si ambos han arreglado sus asuntos pendientes y están dispuestos a seguir su romance.

En el momento de cumplirse la fecha prometida, ambos van al Empire State, lugar donde habían quedado, pero un accidente impide a Deborah Kerr cumplir su parte del trato quedando paralítica. Años después se vuelven a ver, pero él desconoce la razón por la que ella no fue a la cita pactada y entonces se desarrolla la secuencia más excelente del cine romántico de todos los tiempos.

Apreciar los gestos que van desde la decepción y la ignorancia más absoluta donde el reproche queda suspendido en aire, hasta la caída del velo de los ojos y el descubrimiento de los verdaderos sentimeintos de Deborah Kerr por el propio Grant deja al espectador absolutamente perplejo de lo que una buena interpretación puede llegar a hacer.


El modo en que descubre quién adquirió su propio cuadro es como una epifanía que hace encajar todas las piezas, donde el silencio amargo hace evidente el amor entre ambos, donde la renuncia a seguir con su historia no es más que la luz de quien no quiere suponer una carga o una obligación para el otro. En fin, una buena secuencia, bien interpretada.

3. Lo que queda del día (The remains of the day) de James Ivory.e intepretada por Anthony Hopkins y Emma Thmpson (brillantemente ambos). Cuando las luces se encienden y la noche cae, queda algo pendiente por hacer que nunca sabemos qué es, queda un resto de ese día que permanece.Un día que se cierra pero que abre una noche que ha de alumbrar otro día diferente. Esta película habla de un mundo que se apaga para comenzar otro bien diferente, un mundo de convencionalismos que mueren y otro día que despierta sin ese corsé que lo hace más fresco y libre.

Sin embargo los cambios dejan a algunos en una vía muerta como objetos inservibles e inútiles, suspendidos en el tiempo porque habían sido concebidos para otro tiempo que se va y desaparece para siempre, mientras el resto del universo sigue avanzando y cambiando a marchas forzadas. Quizás haya un tren que salga de la vía que pueda conducir a esos seres perdidos para alcanzar el camino nuevo, o quizás no.

Anthony Hopkins interpreta a ese perfecto mayordomo concebido para un mundo que se desvanece y él es lo que queda del día que se apaga, perdido en el tiempo, Emma Thompson es ese tren que se ha ido y que puede retomar si ha llegado a comprender que el  mundo de Hopkins se acaba. Una triste película cuya belleza formal sobrepasa lo imaginable, cuya metáfora excede de lo que uno es capaz de precisar con palabras y donde el valor interpretativo de la rectitud vacía de un mayordomo incapaz de adaptarse a la caída de su mundo vive al contraste de la ota gran interpretación de una Ama de llaves que, desapegada de esa rectitud formal, avanza y progresa porque en su alma ya había mucho más. Apetito de conocer, curiosidad, ganas de amar...



La secuencia del libro que lee el mayordomo y que ella quiere saber es de lo mejor que he visto jamás. Juzguen por sí mismos, la razón por la que el mayordomo no se adapta. Absolutamente impresionante. Una escuela de interpretación.

4. Blade Runner de Ridley Scott, con Harrison Ford, Rutger Hauer y Daryl Hanna es una obra de culto y la impresionante secuencia final es una gozaba que apetece verla repetidas veces pues en ella describe con enorme belleza el significado del valor de la vida, del temor, de lo que significa ser esclavo cuando temes perder la vida y de la compasión.

Una secuencia que es mejor ver y apreciar con ese tono futurista y ambiente de la mejor serie negra, al final estas escenas no se perderán como lágrimas en la lluvia si somos capaces de recordarlas y hablar de ellas de vez en cuando.


Pues todo esto es solo para introducir mi relato, que es la estrella de la entrada (jeje) y lo es porque está concebido como una única secuencia realizada a base de escenas diferentes compuesta por planos. O sea es una secuencia muy cinematográfica, espero que os guste, aunque sea un terrible romance,

MINICUENTO DE TERRORÍFICO ROMANCE

Entré en la desvencijada librería. La falta de luz apenas permitía rescatar alguna imagen del lugar; tan solo las rendijas que dejaban en las ventanas las contras de madera ofrecían cortinas de luz que atravesaban de forma longitudinal la habitación. Las telas de araña y el polvo suspendido en el aire aportaban asfixia a un paisaje de abandono dentro del viejo edificio en ruinas. La podredumbre de la madera en los muebles resultaba un novedoso e inesperado espectáculo, pues desde fuera el edificio ofrecía una imagen vigorosa y decadente sin avisar de esa podredumbre interior.
La luz, que atravesaba como espadas la habitación, apuntaba hacia la librería donde descansaban los viejos libros en un orden espiritual e inmanente, como si jamás hubiera sucedido nada desde que aquel terremoto ocultara la ciudad vieja, como si el tiempo se hubiera detenido desde entonces.
Bajo la vieja librería, una mesa de mostrador servía de reposo a un libro cerrado. Me acerqué a él con paciencia, pues si en un siglo nada había cambiado allí, a qué iban a venir las prisas. A mi lado - en silencio temeroso y tocándome todo el rato, para que no desapareciera de su lado - avanzaba con paso nervioso, Virtus, con su cálida mirada y su piel joven y cuidada; podía sentir el latido apresurado de su corazón y el femenino roce de su piel. Siempre adolescente y grácil.
Abrí el libro con cuidado después de leer el título: “Cuento de Terror”, al otro lado del mostrador dos calaveras y unos huesos abrazados permanecían en silencio tal y como estaba el lugar callado y muerto, dormidos y enamorados a través de los años.
Leí despacio el comienzo, las hojas parecían quebrarse con el roce de mis dedos, y lo cerré nervioso. Miré a Virtus con ternura y le atravesé su frágil y delicioso cuerpo con un punzón que había justo al lado del libro que encontré cerrado en el mostrador.
  • ¡Vicious!, ¿por qué? - Ella murió tranquila en mis brazos como dejándose ir y sin luchar apenas por sobrevivir, como si renunciar a todo resultara la única salida si era yo quién acababa con su vida.
Lentamente le fui quebrando todas las partes de su cuerpo ayudado con el punzón y con mis manos, y arrojándolas al otro lado donde se hallaban los huesos de los otros. Mis manos temblorosas y ensangrentadas habían resultado, en el primer asesinato cometido, precisas como un reloj.
Tomé el libro y lo releí lentamente:
    Entré en la desvencijada librería. La falta de luz apenas permitía rescatar alguna imagen del lugar, tan solo las rendijas que dejaban en las ventanas las contras de madera ofrecían cortinas de luz que atravesaban de forma longitudinal la habitación...”
Sentí una angustia inquietante y creciente, la asfixia ocupaba todos los poros de mi cuerpo, pues el libro repetía paso por paso lo que había hecho y, tal vez, lo que había de hacer en adelante.
Abrí la última página y tomé el punzón con cuidado y violencia; me atravesé el ojo con él alcanzando el cerebro. Me apoyé en los restos de mi amada Virtus y allí entre sus restos, dejé de respirar tal y como describía el último dibujo del libro: “Cuento de Terror”.


Desde entonces yo, Vicious, y mi amada Virtus permanecemos juntos en una unión romántica para toda la eternidad, nada ni nadie podrá separarnos. Vicious, yo, y Virtus, mi otro yo, permaneceremos por siempre ligados en el tiempo, indisolubles eternamente, hasta que una cálida mano nos rescate de la muerte y nos una para siempre más allá de la penumbra, el terror y la muerte.
Las luces que atravesaban como espadas la penumbra de la sala se apagaron como se apagó mi mirada lentamente con mi cuerpo que yació suavemente sobre los pedazos de mi amada Virtus, nadie la quebrantará más, no habrá terremoto que la separe de mí, ni sinrazón alguna la alejará del roce lascivo de mi cuerpo.
Unidos para siempre, ligadas sus vísceras y mi sangre de por vida, mi alma y su alma, mi yo y su yo en íntima y permanente unión que anudará Vicious con Virtus para siempre.


FIN

Dentro del Pozo está alejado de este terrible relato aunque se mueva dentro del mundo del thriller psicológico tiene en mi opinión un vigor narrativo muy cercano al de una buena película. De venta en CreateSpace Amazon.




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